A miles de años de que Sócrates difundiera su pensamiento en la antigua Grecia a través de espacios públicos que utilizaba como tribuna, el concepto de oratoria al aire libre permanece aún vigente en el mundo, y en México su mayor representación está en Monterrey. Desde Junio de 1985 Herminio Gómez Rangel cada domingo en el parque hundido de la Macroplaza, expone sus ideas en el espacio que fundó
y denominó “Tribuna Libre de Méjico”. Una pequeña co**ha acústica, un micrófono y un amplificador de sonido son los recursos suficientes para que cada siete días Gómez Rangel, acompañado de otros oradores, divulguen sus pensamientos a todo aquel que guste escucharlos. Sin importar las condiciones del clima o incluso la presencia de escuchas, cada domingo de 13:00 a 15:00 horas se desarrolla en el corazón de la capital neolonesa la única tribuna libre de todo el país, misma que ya ha contado con la presencia de alcaldes, gobernadores y candidatos presidenciales. Su historial político se remonta a años atrás cuando se convirtió en uno de los compañeros de trabajo del ex candidato a la presidencia de la República, Pablo Emilio Madero, quien finalmente fue derrotado por Miguel de la Madrid en 1982. Tres años más tarde, el sistema político mexicano ya registraba un sello de autoritarismo, por lo que Gómez Rangel se sintió obligado a seguir al presidente de México en sus giras internacionales para exigirle “democracia” en el país.
“Me fui a seguir a Miguel de la Madrid por Europa, yo le salía por allá con un sombrero de charro y una pancarta en donde le decía que Argentina, Brasil y Colombia tenían democracia y que México ¿cuándo?”, indicó Gómez Rangel. En su paso por Londres, Herminio se encontró un día en el High Park de la capital inglesa, en donde un manojo de oradores exponían sus pensamientos abiertamente sobre la reina, religión y política, a pesar de las consecuencias que podía acarrearles. Al verse tentado por la práctica, el regiomontano decidió regresar al país para instalar el concepto en Monterrey. MECÁNICA
Ahora, como desde Junio de 1985, Tribuna Libre de Méjico sigue siendo un espacio abierto para cada persona que quiera hablar sobre sus ideas ante un público neutral y aunque han existido rachas desafortunadas, la convicción por lo que se hace ha mantenido vivo este espacio de oratoria. No existe un tiempo delimitado para cada intervención, el participante puede desarrollar su tema en el tiempo que considere necesario y si se requiere se prolonga el cierre de la tribuna. En palabras de su creador, el principal motivo del espacio es crear conciencia en la población mexicana para “hacerles ver que en este país tenemos que ser actores del destino de México y no simples espectadores, y eso es lo que vengo a compartir”. Su única lucha es por la democracia y así continuará por más años, ya que no se tienen planes de suspender el espacio de expresión y por el contrario, se espera replicarlo en otras áreas de la ciudad.