22/09/2026
Marcos capítulo 3: 1-6
El hombre de la mano seca
1. Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.
2. Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.
3. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.
4. Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.
5. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.
6. Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.
Reflexion:
Cuándo nos extendemos aún en nuestras incapacidades, inhabilidades o nuestra escasez, pero por fe lo hacemos y por orden de Dios nos extendemos en nuestra limitación creyendo que se hará lo que Dios dijo, sanamos, nos libertamos, salimos del mismo lugar mental, emocional, salimos del mismo ciclo de pensamientos, de actitudes, de acciones, de limitantes, porque éste hombre tenía una mano seca, una mano que no podía dar y no podía recibir una mano que no hacía la función por la cual fue creada. No podía dar nada y no podía recibir nada porque su mano estaba seca y hay áreas secas en nuestra vida. Pero aún así decimos Señor me extiendo porque sé que lo harás tú y no yo, si no sé y creo que esta área si puede dar algo más, en tu poder milagro y misericordia,
Y en ocasiones es algún área del corazón, ese temor que nos acosa , ese rechazo esa inseguridad, puede ser el matrimonio, el servicio que le doy a Dios, mi relación con mis padres o mi relación con los hijos , cualquier cosa y aún así digo y actuo : me extiendo porque sé que Tu lo vas a extender, esta área se que tú lo vas a sanar. Sé que va a funcionar como tú lo has creado porque yo no puedo solo sino a tu orden a la instrucción tuya con tu ayuda milagrosa. Porque creo que también este hombre intento de una y muchas maneras sanar su propia mano pero no pudo, pero ahora dice JESUS extiende tu mano y El lo hizo creyendo y esto nos enseña que desde nuestra sequedad , incapacidad, problema, situación mental o espiritual el Señor te dice da, crece, avanza, porque yo lo voy a hacer y en ese momento sano,
También vemos la importancia de la obediencia de este hombre, porque creo que Dios tiene un tiempo para todo en muchos de nosotros. Dios ya nos ha dicho extiéndete no seas escasa , como dice Isaías 54 , pero si la persona no se extiende y no obedece la instrucción que ya está dando Dios, la instrucción de que ya es el tiempo de extendernos para sanar, para que las áreas secas tomen Vida, créeme que nada hubiera pasado en ese hombre, hubiera seguido igual con su mano seca,
Y quizá nosotros pensamos: “Pero yo no puedo”.
Y precisamente ahí está la clave: no se trata de lo que yo puedo hacer, sino de lo que Dios puede hacer a través de mi obediencia.
Creo que este hombre probablemente había intentado de una y muchas maneras solucionar su situación, pero no había podido.
Pero ahora estaba frente a Jesús.
Y Jesús no le dijo:
“Primero sana tu mano y después extiéndela.”
No fue así
Pero sí le dijo: Extiende tu mano.”
La orden vino antes de la manifestación del milagro.
Y eso también puede suceder con nosotros.
Dios puede pedirnos que demos un paso cuando todavía no vemos el resultado.
Nos puede pedir que perdonemos cuando todavía duele.
Que volvamos a confiar cuando todavía tenemos miedo.
Que sirvamos cuando sentimos que no tenemos nada que ofrecer.
Que nos acerquemos nuevamente cuando hemos sido rechazados.
Que trabajemos en nuestro matrimonio cuando todavía existen heridas.
Que nos acerquemos a nuestros hijos cuando sentimos que la relación está seca.
Que avancemos cuando nuestra mente nos dice que no podemos.
Y en ocasiónes cuando más débil o escasa te sientes es cuando te invitan a predicar o a servir
Porque vas desde tu escasez, pero Dios abre un río de su gloria abundante a través de ti, porque obedeciste
Y ahí es donde entra la fe.
Tenemos que aprender a discernir, que Dios tiene tiempos para todo, y que no amemos o nos acostumbramos a esa sequedad de nuestra vida,
No hagamos de nuestra limitación nuestra identidad y estilo de Vida,
Si no va a llegar un tiempo en que viene la orden de lo alto, y el obedecer, nos va a sanar,
Porque este hombre obedeció, la instrucción, y soltó y rompió con el temor y con todo lo que lo detenía,, él le creyó a Dios, y en el instante, su Mano fue extendida y sanada
Tenemos que aprender a discernir que Dios tiene tiempos para todo.
Hay temporadas en las que esperamos.
Hay temporadas en las que somos procesadas.
Hay temporadas en las que Dios trabaja en silencio.
Pero también llega el momento en que Dios da la orden de avanzar.
Y cuando llegue esa orden, no podemos seguir abrazando nuestra limitación.
No podemos decir:
Así soy.” , Así me quedé.”, Esto nunca va a cambiar.”, Siempre he sido así.”
Porque quizá Dios ya está diciendo: “Extiéndete.”
“Da, crece, avanza y extiéndete, porque Yo lo voy a hacer.”
El milagro no comenzó cuando la mano se sanó.
El milagro comenzó cuando él creyó la palabra de Jesús y decidió obedecer.
Él extendió lo que no podía extender.
Y mientras obedecía, Dios hizo lo que él no podía hacer.
Para que todos entendamos, que todo fue por su misericordia y para su gloria y para su honra 🙌🙏 que El es capaz de hacer posible lo imposible