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Grupo 24 horas Mi Religión Un espacio de recuperación donde no cobramos, no lucramos y no excluimos a NADIE.

“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia dentro, despierta.”— Carl JungVivimos creyendo que la respuesta está a...
21/07/2026

“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia dentro, despierta.”
— Carl Jung

Vivimos creyendo que la respuesta está afuera.

Pensamos que seremos felices cuando llegue la “persona correcta”, cuando nos reconozcan, cuando tengamos más dinero, cuando desaparezcan los problemas o cuando el mundo cambie a nuestro favor.

Y sin darnos cuenta, pasamos años persiguiendo un sueño construido sobre cosas que no podemos controlar.

Pero llega un momento en el que la vida nos hace una pregunta distinta:

¿Y si el verdadero cambio no está afuera ¿SI NO DENTRO DE TI?

Mirar hacia dentro no es encerrarse en uno mismo. Es tener el valor de hacer las preguntas que muchos evitan.

¿Por qué necesito tanto la aprobación de los demás?
¿Por qué me duele sentirme invisible?
¿Por qué sigo repitiendo las mismas historias?
¿Por qué reacciono como reacciono?

Ese es el inicio del despertar.

Hay al que muchos no han entendido, Despertar no significa tener una vida perfecta. Significa dejar de engañarte. Dejar de buscar culpables para empezar a encontrar respuestas.

Porque mientras toda tu atención esté puesta en lo que otros hacen, dicen o dejan de hacer, tu vida seguirá dependiendo de ellos.

Pero cuando vuelves la mirada hacia tu interior, descubres que la libertad comienza cuando asumes la responsabilidad de sanar aquello que llevas dentro.

La recuperación, el crecimiento y la paz no empiezan cuando cambia el mundo.

Empiezan cuando tienes el valor de conocerte a ti mismo.

Hoy pregúntate:

¿Estoy viviendo mirando hacia afuera o ya comencé a despertar mirando hacia dentro?

NO SOMOS PERFECTOS. Y A.A. NUNCA NOS PROMETIÓ SERLO.Entonces ¿por qué el Sexto Paso habla de estar enteramente dispuesto...
17/07/2026

NO SOMOS PERFECTOS. Y A.A. NUNCA NOS PROMETIÓ SERLO.

Entonces ¿por qué el Sexto Paso habla de estar enteramente dispuestos a que Dios elimine nuestros defectos de carácter?

Porque una cosa es no ser perfecto y otra muy diferente es defender tus defectos como si fueran parte de tu identidad.

“Así soy yo.” “Yo tengo mucho carácter.”
“Yo soy orgulloso.” “Yo siempre he sido así.”

A veces no queremos cambiar por qué hay defectos que creemos que nos dan identidad o simplemente sentimos que estamos bien, solo queremos que Dios nos quite las consecuencias de seguir siendo los mismos.

El programa no te pide que mañana despiertes sin defectos, te pide algo más honesto:

que estés dispuesto a seguir trabajando en ti.

A reconocer tu orgullo, a aceptar tu miedo, a mirar tu resentimiento, a dejar de hacerte la víctima.

A admitir que muchas veces el problema no estaba en todos los demás, también estaba en ti.

¿Vas a fallar? Sí.

¿Vas a tener días malos? También.

¿Vas a volver a luchar con los mismos defectos? Probablemente.

Pero mientras sigas dispuesto a levantarte y trabajar en ti, sigues AVANZANDO.

Porque en el movimiento no buscamos ser perfectos.

Buscamos no conformarnos con seguir siendo los mismos.

No tienes que ser perfecto para avanzar. Solo tienes que decidir que, a pesar de tus defectos, tus errores y tus días malos no vas a rendirte contigo. Hoy quizá no seas quien quieres ser, pero si sigues caminando, mañana estarás más cerca.

¿Y si los gigantes del alma nunca nacieron gigantes?Durante años, dentro de grupos de recuperación, hemos escuchado habl...
24/06/2026

¿Y si los gigantes del alma nunca nacieron gigantes?

Durante años, dentro de grupos de recuperación, hemos escuchado hablar de los famosos Cuatro Gigantes del Alma.

Pero pocas veces nos detenemos a preguntarnos algo:

¿Por qué gigantes?

El psiquiatra español Emilio Mira y López, creador de esta idea, representó las fuerzas más poderosas de la vida emocional humana como gigantes: el Miedo, la Ira, el Amor y el Deber.

Y no porque fueran monstruos imposibles de vencer.

Sino porque, cuando toman el control de nuestra vida, parecen mucho más grandes que nosotros.

El miedo se vuelve gigante cuando dejamos de enfrentarlo.

La ira se vuelve gigante cuando la alimentamos durante años.

El amor se vuelve gigante cuando se transforma en apego y dependencia.

El deber se vuelve gigante cuando cargamos responsabilidades que ni siquiera nos corresponden.

Pero aquí está la parte más interesante…

Nadie nace con gigantes dentro de sí.

Ningún niño nace con una culpa gigantesca.

Ningún niño nace lleno de resentimiento.

Ningún niño nace sintiéndose insuficiente.

Los gigantes crecen poco a poco.

Crecen en el silencio.

Crecen en las heridas que nunca fueron expresadas.

Crecen en los miedos que escondimos.

Crecen cada vez que fingimos estar bien cuando por dentro nos estamos derrumbando.

Por eso muchas personas pasan años luchando contra las consecuencias, sin darse cuenta de cuál es el verdadero origen de su sufrimiento.

Y mientras más ignoramos aquello que nos duele, más grande parece hacerse.

Carl Jung escribió una frase que encaja perfectamente con esta idea:

“Nadie puede conocer la luz sin haber conocido antes sus propias tinieblas.”

Quizá por eso la verdadera batalla no consiste en destruir nuestros gigantes.

Consiste en atrevernos a mirarlos.

Porque cuando observamos de frente nuestros miedos, nuestros resentimientos, nuestros apegos y nuestras exigencias, ocurre algo extraordinario:

Los gigantes comienzan a perder tamaño.

No porque desaparezcan.

Sino porque dejan de gobernar nuestra vida.

Lo que antes parecía una montaña imposible de escalar, se convierte simplemente en una parte de nosotros que necesitaba ser comprendida.

Tal vez Emilio Mira y López los llamó gigantes porque así es como los sentimos cuando vivimos huyendo de ellos.

Y quizá dejan de ser gigantes el día que dejamos de correr.

Porque nadie puede vencer aquello que no se atreve a mirar.

Y tal vez la mayor victoria del ser humano no sea conquistar el mundo

Sino tener el valor de entrar en sus propias tinieblas y regresar con luz.

¿Sabías que el Libro Grande de Alcohólicos Anónimos habla de cuatro jinetes?No son los del Apocalipsis.Son mucho más sil...
23/06/2026

¿Sabías que el Libro Grande de Alcohólicos Anónimos habla de cuatro jinetes?

No son los del Apocalipsis.

Son mucho más silenciosos.

Y, para muchos alcohólicos, mucho más peligrosos.

Hace más de 90 años, los primeros miembros de AA describieron algo que habían conocido demasiado bien:

El Terror.
La Perplejidad (Aturdimiento).
La Frustración.
Y la Desesperación.

Los llamaron los Cuatro Jinetes del Alma.

Porque descubrieron que una recaída no siempre comienza con una copa, a veces comienza con un miedo que no hablamos, con preguntas que no sabemos responder, con la frustración de querer cambiar y no poder o con esa desesperación silenciosa que nos convence de que ya no hay esperanza.

Por eso el movimiento nunca prometió simplemente dejar de beber.

Prometió algo más profundo:

Aprender a vivir sin tener que huir de nosotros mismos.

Y quizás esa sea una de las enseñanzas más grandes del programa:

Cuando aparecen los cuatro jinetes, no significa que estás condenado.

Significa que ha llegado el momento de dejar de pelear solo.

Porque miles de personas conocieron el terror, la perplejidad, la frustración y la desesperación y aun así, encontraron una solución.

Carl Jung llamaba “la sombra” a todo aquello de nosotros mismos que intentamos ocultar.

Quizá por eso los Cuatro Jinetes del Alma no vienen a destruirnos, vienen a obligarnos a mirar aquello de lo que llevamos toda una vida huyendo.

Porque, como decía Jung:

“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad.”

“Conocimos el terror, la perplejidad, la frustración y la desesperación” — Libro Grande de Alcohólicos Anónimos.

— 𝒜𝓁𝒶𝓃 𝐹𝓇𝒶𝓃𝒸𝑜

La tribuna nos reúne, pero la honestidad entre dos alcohólicos muchas veces es la que nos salva.En tribuna muchas veces ...
19/06/2026

La tribuna nos reúne, pero la honestidad entre dos alcohólicos muchas veces es la que nos salva.

En tribuna muchas veces todavía hay miedo. Está el orgullo, la imagen, el deseo de parecer fuerte, el temor al juicio. Pero abajo de la tribuna, cuando se acaba la reunión y dos alcohólicos se sientan a hablar como iguales, muchas veces desaparecen las máscaras. Ya no hay maestro y alumno. No hay uno que sabe y otro que ignora. Hay dos enfermos compartiendo la misma lucha.

Quizá por eso Juárez Romo “El Perro Negro” le llamaba “MISA NEGRA”, de una manera irreverente y muy propia de la fraternidad. Porque mientras la “misa” oficial terminaba, comenzaba otra reunión más íntima, donde se confesaban los miedos, las obsesiones, las vergüenzas y las dudas que no habían salido en público. Y en esas conversaciones, muchos encontraban la paz suficiente para irse tranquilos a casa.

Es una especie de ayuda mutua en estado puro:

* Sin jerarquías.
* Sin gurús.
* Sin sentirnos dueños de la verdad.
* Sabiendo que ninguno tiene la solución completa.
* Entendiendo que mientras te escucho, también me escucho a mí mismo.

Carl Jung decía que la curación ocurre cuando lo oculto se hace consciente. Y Bill W. escribió que el alcohólico aislado es un hombre en peligro. Quizá por eso tantas veces una plática de media hora con otro alcohólico puede hacer más por nosotros que cien consejos.

📖—“En lo concerniente al alcohol, la confianza en nosotros mismos es una gran desventaja.”Esta frase del libro Alcohólic...
18/06/2026

📖—“En lo concerniente al alcohol, la confianza en nosotros mismos es una gran desventaja.”

Esta frase del libro Alcohólicos Anónimos suele causar confusión.

Porque vivimos en una época donde constantemente escuchamos o vemos videos motivacionales en donde te meten la idea de:

“Confía en ti mismo.”

Entonces, ¿por qué la literatura parece decir lo contrario?

En realidad, no está hablando de la autoestima ni de vivir con miedo de uno mismo.

Está hablando de una realidad que millones de personas han descubierto dolorosamente: muchas veces, la misma mente que promete controlar la situación es la misma que termina justificando aquello que después nos hace sufrir.

Carl Jung, uno de los psiquiatras más influyentes del siglo XX, llegó a una conclusión sorprendente después de tratar a personas con alcoholismo.

Comprendió que el problema era más profundo que una simple falta de voluntad. Había fuerzas dentro del ser humano que, por sí solas, muchas veces resultaban insuficientes para vencer la obsesión.

Por eso escribió que la única esperanza para algunos alcohólicos era una profunda transformación espiritual.

La recuperación no consiste en dejar de confiar en quienes somos.

Consiste en dejar de confiar ciegamente en aquella parte de nosotros que tantas veces nos dijo:

“Esta vez será diferente.”

Porque la humildad no significa pensar menos de uno mismo.

Significa reconocer que nadie es invencible.

Y a veces, el acto de mayor valentía no es decir:

“Yo puedo solo.”

Sino tener la honestidad de reconocer:

“Solo, ya lo intenté muchas veces.”

Y quizá ahí, donde termina la autosuficiencia, comienza una nueva forma de libertad.

A veces creemos que es una especie de magia o hasta “brujería”.Tememos quedarnos solos y terminamos enfrentando la soled...
16/06/2026

A veces creemos que es una especie de magia o hasta “brujería”.

Tememos quedarnos solos y terminamos enfrentando la soledad, tememos ser rechazados y la vida nos pone frente al rechazo o tememos perder y un día llega la pérdida.

Y entonces nos preguntamos:

¿Por qué exactamente aquello que más miedo me daba siempre me termina pasando?

Carl Jung descubrió algo sorprendente:

“Hasta que hagas consciente lo inconsciente, dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino.”

Y quizás por eso sentimos que existe algo misterioso en la vida.

Como si hubiera mensajes escondidos en aquello que más evitamos.

Porque muchas veces, detrás de nuestros mayores miedos, se encuentran nuestras mayores lecciones.

Y lo más increíble, es que, con el paso del tiempo, muchas personas terminan diciendo algo que jamás imaginaron:

“Lo peor que me pasó, terminó siendo lo mejor que me pasó.”

Entonces entiendes que no era magia.

Tal vez la vida no estaba castigándonos, más bien estaba intentando enseñarnos algo.

Y quizá por eso, aquello que más tememos, es precisamente aquello que nuestra alma necesita enfrentar para despertar y tener libertad.

Porque hay capítulos que duelen mientras los vivimos, pero solo mucho tiempo después descubrimos que nunca fueron una maldición.

Eran un mensaje, una revelación.

Ahí está uno de los mayores misterios de la vida.
No siempre entendemos el mensaje cuando estamos viviendo el capítulo.
A veces solo podemos leerlo claramente cuando ya hemos pasado la página.

¿No te parece sorprendente?Hemos descifrado el código del ADN humano.La ciencia ha logrado trasplantar corazones.La inte...
14/06/2026

¿No te parece sorprendente?

Hemos descifrado el código del ADN humano.

La ciencia ha logrado trasplantar corazones.

La inteligencia artificial es capaz de crear cosas que hace unos años parecían imposibles.

Podemos comunicarnos con cualquier parte del mundo en segundos.

Y, sin embargo, después de décadas de estudios y avances científicos, la humanidad todavía no ha encontrado una cura definitiva para el alcoholismo.

Carl Jung, uno de los psicólogos más influyentes de la historia, llegó a una conclusión sorprendente: para algunos alcohólicos profundos, la única esperanza parecía ser una transformación espiritual.

Y quizá ahí está una de las lecciones más grandes.

Porque el vacío del alma no se llena con más tecnología.

No se llena con dinero, fama o reconocimiento.

Se llena con significado.

Con honestidad.

Con servicio.

Con Dios, como cada quien lo conciba.

Con la mano de otro ser humano que ha sufrido igual que nosotros.

Porque hay algo que ningún laboratorio ha podido fabricar:

La comprensión de un alcohólico hablando con otro alcohólico.

La esperanza que nace cuando alguien te dice:

“Yo también estuve ahí y hay una salida.”

Nuestro programa es 100% espiritual.

No promete milagros instantáneos ni una cura mágica.

Nos enseña a vivir de una manera diferente.

Y para muchos de nosotros, aquello que buscábamos desesperadamente en una botella, terminó llegando en una tribuna, en una junta, en un abrazo sincero y en la compañía de otro alcohólico como nosotros.

Tal vez la ciencia siga avanzando.

Pero la FRATERNIDAD, la honestidad, el amor y la ayuda mutua han salvado vidas durante generaciones.

Y eso sigue siendo un milagro digno de ser contado.

“Hay una solución.”

📖—2do Paso—¿Y si te dijera que el “traje” que tanto temías, en realidad era tu libertad?Muchos llegamos pensando que el ...
05/06/2026

📖—2do Paso—¿Y si te dijera que el “traje” que tanto temías, en realidad era tu libertad?

Muchos llegamos pensando que el Movimiento nos pediría demasiado. Creíamos que tendríamos que convertirnos en personas perfectas, renunciar a quienes éramos o vivir bajo una vida “demasiado estricta”.

Pero el Segundo Paso nos regala una frase llena de sabiduría:

“Tómatelo con calma. El traje que te tienes que poner no te va a quedar tan estrecho como crees.”

Qué extraordinaria manera de decirnos:

“No tengas miedo. Nadie te está exigiendo que cambies de la noche a la mañana ni mucho menos que seas Perfecto.”

Porque la mayoría no le temíamos al alcohol, ni a las dr**as, ni siquiera al sufrimiento, le temíamos a la idea de cambiar, le teníamos miedo a perder aquello con lo que habíamos aprendido a sobrevivir.

Y descubrimos algo sorprendente:

La vida espiritual no vino a quitarnos la libertad, vino a devolvernos la que habíamos perdido.

El traje que pensábamos que nos iba a asfixiar, terminó quedándonos mejor que aquella vieja ropa hecha de orgullo, resentimientos, miedo y soledad.

Y así, paso a paso, sin prisas y con la ayuda de un Poder Superior, muchos encontramos algo que habíamos olvidado:

La paz.

Porque a veces, el verdadero milagro no consiste en convertirnos en alguien diferente, sino en descubrir que, por primera vez en muchos años, estamos empezando a ser nosotros mismos.

Así que no tengas miedo de probártelo. Ve con calma. Póntelo un día a la vez. Tal vez descubrirás, como muchos antes que nosotros, que ese traje no era una camisa de fuerza, sino la vestidura de una nueva libertad.

“Tómatelo con calma. El traje que te tienes que poner no te va a quedar tan estrecho como crees.”

🦅 EN ALAS Y EN UNA ORACIÓNHay reflexiones que se leen y hay otras pocas que me han transmitido. La reflexión del día de ...
04/06/2026

🦅 EN ALAS Y EN UNA ORACIÓN

Hay reflexiones que se leen y hay otras pocas que me han transmitido.

La reflexión del día de ayer me hizo detenerme y por un momento sentí una claridad difícil de explicar. Comprendí por qué pusieron el ejemplo del águila y, sinceramente, sentí algo en el pecho que me hizo pensar:

“Necesito practicar y vivir esto.”

La historia cuenta que un águila, aprovechando las poderosas corrientes de aire de la montaña, se elevaba y hacía cosas aparentemente imposibles. Y entendí algo que tal vez nunca había visto con tanta claridad.

El águila no dejó de volar.

No perdió sus alas.

Simplemente dejó de luchar contra el viento.

Confiando en una fuerza superior a ella, alcanzó alturas que por sí sola tal vez nunca habría logrado.

Y me puse a pensar: ¿Cuántas veces he querido controlar todo?

¿Cuántas veces he intentado resolver mi vida únicamente con mis fuerzas?

¿Cuántas veces, por miedo o por orgullo, he querido volver a tomar los controles?

Carl Jung, el gran “Psicólogo del Alma”, escribió:

“Hasta que hagas consciente lo inconsciente, dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino.”

Y quizás una de las cosas que necesitamos hacer conscientes es nuestro deseo de control.

Porque tal vez el problema no es que nos falten alas.

Tal vez nos falta CONFIANZA.

El Tercer Paso nos invita a poner nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos. No significa dejar de vivir, sino dejar de cargar solos.

Y ayer entendí algo que quiero aprender a practicar todos los días:

No siempre se trata de aletear más fuerte.

A veces se trata de extender las alas, tener humildad y confiar en el viento, darte la oportunidad de ver lo que un poder superior tiene para nosotros.
SEGUIMOS EN LUCHA Y SEGUIMOS APRENDIENDO DÍA TRAS DÍA A VIVIR.

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