19/08/2026
Una crisis sensorial no es una rabieta.
En una rabieta, el niño busca conseguir algo. En una crisis sensorial, su sistema nervioso está sobrepasado por el ruido, las luces, los olores, el contacto, los cambios o demasiadas exigencias.
No está manipulando.
No está desafiando.
No necesita castigos ni gritos.
Necesita menos estímulos, seguridad, espacio, calma y un adulto que lo acompañe sin juzgar. Durante la crisis, primero se regula; después se enseña.
Antes de corregir la conducta, pregúntate qué está intentando soportar ese niño.