La Orden de San Juan de Jerusalén es una de las más antiguas instituciones de la civilización occidental y cristiana. Está presente en Palestina ya en torno al 1050, es una Orden religiosa laica, tradicionalmente militar, caballeresca y nobiliaria. Entre sus 13.500 miembros, algunos son freires profesos, otros han pronunciado la promesa de obediencia. El resto está compuesto por Caballeros y Damas
laicos, todos llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Lo que distingue a los Caballeros de Malta es su compromiso de profundizar en la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y a dedicar sus energías al servicio de los pobres y de los necesitados. La Orden de los Caballeros de Malta permanece fiel a sus principios fundacionales, que se sintetizan en el lema “Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum”, es decir, la Defensa de la Fe y el Servicio a los Pobres y necesitados, que se concreta a través del trabajo voluntario de Damas y Caballeros en estructuras asistenciales, sanitarias y sociales. Hoy la Orden está presente en más de 120 países con sus propias actividades médicas, sociales y asistenciales. Durante la segunda mitad del siglo XIX, la misión original de asistencia hospitalaria volvió a ser la actividad principal de la Orden, reforzándose aún más a lo largo del último siglo, gracias a la contribución de las actividades de los Grandes Prioratos y de las Asociaciones Nacionales presentes en numerosos países del mundo. La actividad hospitalaria y caritativa se desarrolló a gran escala durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial bajo la dirección del Gran Maestre Frey Ludovico Chigi Albani della Rovere (1931-1951). La Orden de Malta México comienza a trabajar en territorio nacional en el año de 1952, respaldada por los más de 960 años de historia y de trabajo continúo de la Orden de Malta Internacional.