22/03/2026
UN PEQUEÑO PÉNSAMIENTO PARA HOY DOMINGO 22 DE MARZO DE 2026:
¡Jesús llega en el momento justo! Sí, ese o es lo que me ha quedado luego de leer el larguísimo relato que el evangelio de este domingo en el evangelio de san Juan nos lleva a la escena e la resurrección de Lázaro. Ante la contemplación de la muerte de Lázaro, me he puesto a pensar, luego de los múltiples WhatsApp en los que «me reclaman» mi ausencia, en que, definitivamente el tiempo es de Dios y no nuestro. Son poco los que me preguntan si estoy bien... ¡la mayoría, como digo, me reclama que no he escrito sin preguntar por Alfredo, sino por el «pequeño pensamiento»! Pero la verdad no habría —como se han dado cuenta— «pequeño pensamiento» si Alfredo, no encuentra tiempo para sentarse a escribir la reflexión que de por sí hace para empezar el día a día.
¡Jesús llega en el momento justo! Sí, porque el tiempo es de Dios aunque nos cueste trabajo entender. ¿Ustedes creen que teniendo el escribir como una de mis grandes pasiones no quisiera compartir siempre mi diaria reflexión? ¿Creen ustedes que no me gustaría después de rezar, sentarme calmadamente a tomar mi esspreso junto a la computadora dejando que fluya mi corazón? Pero el tiempo, es de Dios. Hoy en el relato evangélico, en el que destaca el amor de Dios —¡el amigo al que tú amas!... ¡Jesús amaba a Martha, María y Lázaro!... ¡Cuánto lo amaba!—, Marta se acerca a Jesús y le reclama: «¡Si hubieras estado aquí...!». Este es el reclamo que también hacemos nosotros cuando no entendemos el por qué de las cosas. No podemos olvidar que no entenderemos el porqué de las cosas si no nos dejamos sorprender por Dios. Estamos en Cuaresma y no podemos adelantar la Pascua... Si la vivimos con prisa la Pascua no tendrá sabor de resurrección ni de vida nueva. Tal vez haya que soltar un poco el reloj y saber esperar.
¡Jesús llega en el momento justo! Sí, a veces creemos —empezando por mí—, que Dios debe apurarse o que nosotros sabemos por qué debe hacer las cosas rápidamente... Soltar las expectativas que tenemos de lo que Dios hace o pueda hacer, nos ayuda a vivir «a la sorpresa de Dios». En el relato de hoy, la misma Marta le dice a Jesús que ni se le acurra abrir el sepulcro porque Lázaro... «¡ya huele mal, porque lleva cuatro días!». Pero el tiempo, es de Dios. Atorados en nuestras ansiedades, no alcanzamos a maravillarnos de que Jesús no llega nunca tarde, aunque así nos haya parecido. Nos focalizamos demasiado en lo que esperamos y no en lo que sí llegará, seguramente, en el momento justo. Tal vez a nosotros no nos pregunte como a Marta si creemos, sino más bien nos diga como a Lázaro: «¡Sal fuera!». Sal de lo que te ata, de lo que te encierra, de lo que te mantiene en ansiedad, de lo que te roba la vida, de lo que no te hace esperar la sorpresa de Dios. Que María, que supo siempre esperar, nos ayude. ¡Bendecido domingo!
Padre Alfredo. Tiene razón el padre Alfredo debemos hacer oración pidiéndole a nuestro Dios que la mantenga con excelente salud y fuerza para que pueda cumplir con sus compromisos y le quede tiempo para seguir compartiendo con nosotros sus maravillosos pensamientos.