28/08/2026
Hace exactamente un año, 19 departamentos y 8 locales fueron desalojadas del edificio ubicado en el número 11 de la calle República de Cuba, en el Centro Histórico. Decenas de policías y un batallón de cargadores fueron usados para despojar a familias y trabajadores de sus espacios.
El desalojo fue realizado por medio de un fraude procesal, en complicidad con un notario de Tizayuca, Hidalgo, que actualmente está en prisión. Desde entonces, las familias han resistido en un campamento y esperan que el gobierno cumpla con un pliego petitorio que incluye la expropiación del edificio a su favor, la investigación y castigo de los responsables del fraude y una legislación que busque evitar los desalojos forzados en la capital.
Pero en Cuba 11 no sólo se perdieron viviendas. También fuentes de empleo y formas de vida quedaron en la calle. Personas como Miguel Reyes o Blanca Tello se han visto obligados a trabajar y atender a sus clientes en espacios improvisados a pie de banqueta. Al desgaste emocional y económico de perder una vivienda y un espacio de trabajo, se suman el duelo de los tres vecinos que han fallecido desde el día del desalojo sin poder regresar a su hogar.
A un año, sigamos apoyando la lucha de Cuba 11. Vivienda sí, desalojos no.