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CARTA DE UN MAESTRO MASON A UN APRENDIZPor Jose Ramon Gonzalez(A partir de un texto publicado por el Q H Iván Herrera ...
09/03/2025

CARTA DE UN MAESTRO MASON A UN APRENDIZ

Por Jose Ramon Gonzalez

(A partir de un texto publicado por el Q H Iván Herrera Michel)

Querido Hermano recién recibido Aprendiz de Masón:

Me pide usted que le exprese unas cuantas palabras con ocasión de su ingreso a la Masonería hace unos días y aunque he querido contestarle rápidamente no me ha sido fácil hacerlo. La razón de esta demora radica en que por el método que practica la Orden, rico y profundo en cauces, no es sencillo (ni creo que posible) resumir los principios y fines masónicos en una especie de instructivo al estilo de la “Guía para la Vida”, de Bart Simpson.

Sin embargo, me parece que debo comenzar diciéndole que en lo personal me alegra el ingreso a la Masonería de personas de mente abierta, seguramente, involucradas en la vida académica y diestros en el uso de las nuevas tecnologías y sistemas característicos de la sociedad de la información; gracias a los cuales, a diferencia de sus antecesores, han tenido la preciosa oportunidad de investigar sobre nuestras bases, objetivos y organización en sitios, páginas y grupos de trabajo por la Web, preguntando y planteando sus dudas e inquietudes a masones que también participan en ella o bien, de manera directa a sus allegados miembros de la Orden, sobre quiénes hemos sido los Masones; quiénes somos y queremos ser; qué hacemos y qué no hacemos; qué dicen de nosotros nuestros simpatizantes y nuestros detractores. Esto les ha permitido adquirir una visión y una concepción más amplia y precisa de lo que se tenía con anterioridad respeto de la Masonería, lo que resulta de gran valor primero en la toma de la decisión de ingresar en la Orden y luego en la definición y la certeza del rumbo por el que transcurrirá su carrera masónica.

Esto nos recuerda a sus hermanos mayores, nuevo acompañante de ruta, el reto que tenemos frente a ustedes –característica tradicional de la actitud masónica y garantía de supervivencia institucional- de ponernos siempre a la altura de las circunstancias presentes, manteniéndonos actualizados sobre las nuevas corrientes de opinión y practica masónicos, haciendo uso de las nuevas herramientas disponibles, de tal suerte que podamos ejercer a cabalidad y con la mayor eficiencia, el nada fácil doble rol de promotores del progreso y al mismo tiempo de guardianes de la tradición.

Para nuestro beneplácito personal y como organización a la vez iniciática y de la sociedad civil, la historia nos ha demostrado al paso de los siglos que la acción conjunta entre la experiencia y l afán innovador, entre el talento y la voluntad, entre el ímpetu y la templanza, han sido y siguen siendo los ingredientes de vida de la Masonería que la animan desde sus orígenes y hasta el fin de los tiempos a la construcción de un mundo más humano; más afecto al imperio de la razón y a la vez sensible al dolor del prójimo; capaz de entregarlo a sus sucesores mejor que como lo encontró; una sociedad más consciente de la unidad del género humano, pero respetuosa de la diferencia y la heterogeneidad.

Del mismo modo, entiendo que jóvenes como usted Q.·. H.·. Aprendiz, que han optado por dedicar su tiempo a la Masonería, se respetan a sí mismos y también respetan a aquellas personas que han escogido para ejecutar un proyecto común y con quienes obligatoriamente están analizando esta nueva distracción de la vida familiar, así como su lugar en la vida de pareja y de familia. Y ya que usted ha decidido invertir tiempo, dinero y vida que hubiera podido emplear para el disfrute de un buen libro, una película o una buena música; de un evento artístico o cultural; de una cena o un paseo con su pareja, un buen vino en inmejorable compañía, eso me impone el máximo respeto por su decisión de querer estar entre nosotros. Pero más digno de mérito es su disposición a vencerse a sí mismo y ser mejor como ser humano, como hijo, como padre o pareja, como ciudadano de su comunidad, de su nación y del mundo.

Sentado esto, créame, Q.·. H.·. Aprendiz, cuando le digo que la promesa que le hace la Masonería consiste en brindarle la posibilidad de dialogar sin intermediarios con usted mismo, de confrontarse y elaborar en consecuencia un argumento propio para incorporarlo a su biografía personal. Es el “atrévete a pensar” que Kant (otro Masón como usted) escribió en el frente de su casa. Es este el real carácter formativo de los muchos símbolos, prácticas y ceremoniales que conocerá y compartirá con nosotros.

La Masonería además le ofrece una catarsis, entendida en términos del diccionario, como una “purificación de las pasiones del ánimo mediante las emociones provocada por el arte”, que en nuestro caso, es el “Arte Real” de la construcción, de nosotros mismos y de la sociedad en que vivimos en sus distintas dimensiones: familiar, comunitaria, nacional, internacional, regional y global.

La Ceremonia de Iniciación que acaba usted de pasar, en palabras de René Guénon (Masón, filósofo y escritor francés), no es más que “la transmisión de una influencia intelectual”; y en esta, como en cualquier otra transmisión, para que sea funcional se requiere tanto de un emisor idóneo (la Masonería), como de un medio adecuado (un sistema simbólico denominado Rito) y un receptor idóneo (usted); es decir que nuestros antiguos usos y costumbres le imponen a usted mismo un gran peso como ejecutor y material de su propia edificación; y no es caprichoso el diseño, puesto que solo usted conoce la exacta configuración del terreno en donde habrá de levantarse su edificio que usted ha planificado.

La Orden masónica ha contado desde siempre con muchas formas y estilos de decirle a sus adeptos, entre otras muchas cosas:
• “Sé tú mismo”,
• “Lo que tú haces te hace”,
• “Mantén los metales fuera de tu Templo”
• “Conoce”,
• “Valora el honor, el saber y la virtud”,
• “Lucha contra la ignorancia, la hipocresía y la ambición”,

Independientemente de la forma de su Logia y Obediencia para transmitir estos preceptos, nunca pierda de vista su mensaje central.

No espere, ni busque, ni practique entre nosotros proselitismos ideológicos, políticos, metafísicos o de cualquier otra índole, porque sin perjuicio de reconocer que estas formas de sentir y pensar son legítimas y respetables en una sociedad tolerante y laica, ellas corresponden al ámbito personalísimo de cada individuo.

Q.·. H.·. Aprendiz:

Al iniciar usted ahora el camino del Conocimiento del Arte Real de la Construcción que le ofrece la Masonería, mi invitación fraternal hacia usted es al estudio; a la constancia y la perseverancia; al apego a la Regla; a la congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.

Hago votos por que las expectativas que lo llevaron a tocar a nuestras puertas, sean colmadas a entera satisfacción y por que tenga una vida Masónica muy fructífera para usted, su familia y su sociedad y la humanidad en su conjunto.

Bienvenido.

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