25/01/2026
Mientras las inclemencias del tiempo azotaban la ciudad, la imagen de un vendedor de flores se volvió viral. Bajo un frágil plástico y empapado por la lluvia, permaneció firme protegiendo su mercancía.
Para él, retirarse no era una posibilidad: esas flores representaban el sustento del día y, probablemente, el único ingreso para su familia. Sin quejas ni pausas, cuidó cada pétalo como un tesoro preciado, con la mirada puesta en el horizonte y la esperanza de que algún cliente se acercara.
A veces la vida nos parece difícil, hasta que nos detenemos a observar la lucha silenciosa de quienes nos rodean.