06/03/2026
Hay momentos en la historia en que la paz parece frágil.
Este parece ser uno de ellos.
Queridos amigos rotarios,
Es difícil no sentir cierta inquietud cuando uno ve las noticias estos días.
Entre la captura de “El Mencho” y la violencia que hemos visto en nuestro país y tiempo, las tensiones que siguen creciendo entre Irán, Israel y Estados Unidos… parecería que nos está tocando vivir tiempos especialmente difíciles.
Tiempos en los que la paz se siente lejana.
Y en los que muchos, honestamente, sentimos una gran frustración, porque frente a problemas tan grandes pareciera que desde nuestro lugar no hay mucho que podamos hacer.
Y quizá por eso vale la pena detenernos un momento y en lugar de preguntarnos que podemos hacer por acabar con la violencia, debemos cuestionarnos qué es lo que realmente hace posible la paz.
En lo personal, llevo un rato interesado en esta pregunta, gracias a nuestro querido PDG y Master Jedi Francisco Ascanio, quien me invitó a acercarme al trabajo que está haciendo Rotary junto con el Institute for Economics & Peace alrededor del concepto de Paz Positiva.
La respuesta, aunque profunda, no deja de ser sencilla y cambia completamente la forma de ver las cosas.
La paz no es simplemente que no haya guerra.
La paz tampoco es solamente que no haya robos, secuestros o violencia.
La paz verdadera se dá cuando una sociedad funciona.
Cuando las instituciones son eficientes y transparentes.
Cuando los jóvenes tienen futuro.
Cuando la ley se respeta.
Cuando la información fluye.
Cuando el vecino no es una amenaza, sino parte de la comunidad.
Eso es lo que llaman Paz Positiva, y la paz positiva nace de sistemas que funcionan.
Y esos sistemas no se construyen con operativos militares.
Se construyen con educación.
Con instituciones.
Con confianza.
Con comunidad.
Pensemos ahora en la labor de Rotary desde hace más de cien años:
Cada beca educativa que otorgamos fortalece el capital humano.
Cada proyecto de agua potable fortalece la dignidad y la salud de una comunidad.
Cada espacio de diálogo entre personas fortalece la confianza social.
Cada joven que apoyamos fortalece el futuro.
Que significa esto? Mucho antes de que existiera el concepto…Rotary ya estaba construyendo Paz Positiva y muy al estilo de Rotary, no desde los grandes discursos, sino desde algo mucho más poderoso: la comunidad.
Porque la paz global, al final, no es otra cosa que la suma de miles de comunidades donde las cosas funcionan razonablemente bien.
Empieza en una comunidad que decide confiar.
Empieza en una institución que decide actuar con integridad.
Empieza en ciudadanos que deciden trabajar juntos.
Empieza… en lugares como Rotary, empieza en nuestro Club Monarca... la paz comienza aquí.
Evidentemnente no vamos a resolver los conflictos del Medio Oriente, pero sí podemos fortalecer los pilares que hacen que nuestras comunidades sean más justas, más humanas y más resilientes.
Y cuando muchas comunidades hacen eso al mismo tiempo, la magia se hace: La paz deja de ser una aspiración…y empieza a convertirse en una realidad.
Por eso creo que hoy, frente a un mundo que a veces parece inclinarse hacia la violencia, nuestro papel es más importante que nunca.
Seguir haciendo lo que sabemos hacer.
Tender puentes.
Formar líderes.
Fortalecer instituciones.
Crear comunidad.
Porque la paz verdadera no nace de un tratado. Nace de miles de pequeños actos de confianza. Y si algo sabemos hacer los Rotarios es precisamente eso: Construir confianza.
Por eso me gustaría cerrar con una invitación muy sencilla.
La próxima vez que pensemos en un proyecto rotario —sea grande o pequeño— hagámonos una pregunta:
¿Qué pilar de la paz estamos fortaleciendo con esto?
¿Estamos formando jóvenes?
¿Estamos creando oportunidades?
¿Estamos fortaleciendo la confianza en la comunidad?
¿Estamos construyendo puentes entre personas?
Si empezamos a pensar nuestros proyectos desde esa lógica, algo muy poderoso va a pasar, inclusive a nivel energético.
Vamos a dejar de hacer solamente buenas obras y vamos a empezar a construir paz de manera consciente.
Así que mi propuesta es simple, queridos amigos:
Sigamos haciendo lo que sabemos hacer.
Pero hagámoslo con plena conciencia de que cada proyecto, cada beca, cada iniciativa… puede ser un ladrillo más en la construcción de la paz.
Porque como rotarios, siempre hemos sabido que la paz no se decreta, la paz se construye.
Los 8 pilares de Paz Positiva
1. Buen funcionamiento del gobierno
2. Entorno empresarial sano
3. Distribución equitativa de recursos
4. Aceptación de los derechos de los demás
5. Relaciones sólidas entre comunidades
6. Libre flujo de información
7. Altos niveles de capital humano
8. Bajos niveles de corrupción
Hablando de paz… reflexión rotaria del 5 de marzo de 2026, por nuestro socio Leonardo Beltrán.