El precio es una SONRISA
Evidentemente nadie está exento de pasar por una situación difícil con un ser querido dentro de un hospital, son momentos de angustia y desesperación, horas y horas de espera, donde emociones como el enojo, tristeza, frustración y otros tantos están presentes gran parte del tiempo y no nos permiten tomar un descanso o un respiro. Imagina que te encuentras afuera de un hos
pital o en una sala de espera con un familiar con estado de salud delicado, sin poder salir a caminar, sin conocer alguien a tu alrededor, ni siquiera conocer la zona donde está el hospital, en un lugar incomodo, con horas sin comer y peor aún, sin dinero. Esta es la realidad de muchas personas de provincia que vienen a los hospitales de la Ciudad de México, donde es predominante la situación que por necesidad se trasladan a estos lugares y sin saber absolutamente cómo reaccionar. Ahora imagina que justo en el momento menos esperado llega un completo desconocido a ofrecerte un poco de alimento, un abrazo, unas palabras de aliento y lo único que te pide a cambio, es algo que ni tu recuerdas que conservas en tu interior y que es mucho más valioso que cualquier cosa material. Ese algo que funciona como el mejor remedio para esos momentos tan complicados que estas viviendo. La SONRISA, ese gesto que tiene un gran poder en nosotros y que es capaz de transmitir paz, alegría, energía, consuelo, tranquilidad y miles de emociones relacionadas que nos ayudan a sobrellevar nuestros problemas cada día. Justo ese es el objetivo de este grupo de voluntarios que, con disposición, energía, empatía y con el corazón buscamos contagiar esa sonrisa que les brinde esperanza, calma y un poco de consuelo, al demostrar que siempre hay alguien ahí para brindarte apoyo a todos aquellos que lo necesitan. Esto es posible gracias a el esfuerzo conjunto de cada uno de los integrantes que ofrecen su valioso tiempo y sus recursos, siendo su motivación la oportunidad de poder brindar esa mano a quien lo necesita.