Corría el año de 1964 cuando, por iniciativa del hermano lasallista Rafael Gasca Alva, se formó una incipiente tropa scout con algunos alumnos de la Fundación Mier y Pesado; tiempo después, se formó la manada de lobatos con alumnos del mismo colegio y así fue como se fundó el Grupo XCI, el cual fue registrado en el Distrito C-4 de la Provincia D.F. El Grupo XCI es miembro a su vez de la comunidad
de grupos scouts lasallistas y comparten el mismo escudo, pero se distinguen por el número romano de cada grupo.
¿Por qué XCI? Simple y sencillamente porque es el número que le asignó la Asociación de Scouts de México, A.C. Los inicios del Grupo XCI fueron muy modestos y tardó más de cinco años en convertirse en un grupo con una membresía respetable. Entre los años 1969 y 1970, el grupo se separó de la Fundación Mier y Pesado debido a diferencias de opinión y se convirtió en un grupo abierto, ubicando su local de actividades en un terreno que existía en la calle de Londres, en la colonia Del Carmen en Coyoacán. En 1971 a instancias del Delegado de Coyoacán, el Licenciado Edgar Vaqueiro Rojas, el Grupo XCI se trasladó al Parque Xicoténcatl, también conocido por aquel tiempo como Parque de la Canasta. El grupo fue nombrado guardián ecológico del mismo por las autoridades de la Delegación y se le permitió construir una cabaña elevada (casa del árbol) en dicho parque. Para el año de 1974 el grupo contaba con una manada integrada por ocho seisenas y una tropa conformada por siete patrullas, por esta razón fue necesario pedir un permiso especial ante la A.S.M.A.C. para poder mantener dicha membresía y evitar que el grupo fuera dividido para formar dos grupos en lugar de uno. El Clan de Rovers del grupo se fundó en 1973 con miembros del Grupo XCI y del Grupo XV, este primer clan 15-91 llevó por nombre “La Casa del Águila y el Coyote” en náhuatl, algo así como Cuauhcoyotl ic inihuit; posteriormente, en 1980 el clan cambió de nombre y fue hasta 1982 cuando adoptó el nombre “Excalibur” así como el marco simbólico que conserva hasta la fecha. Por aquel tiempo, argumentando que las compañías de guías no podían trabajar en un local abierto como lo era el Parque Xicoténcatl, la Asociación de Guías de México decidió disolver a la compañía que trabajada en conjunto con el Grupo XCI, para reforzar a la compañía que se ubicaba en el Círculo Cubano, muy cercano a este parque. Las haditas y guías se negaron a formar parte de la otra compañía pues en el grupo tenían a sus hermanos y familiares. Las autoridades de la Asociación de Guías de México decidieron desconocerlas como parte de su asociación. De esta forma nacieron la manada de lobitas y la tropa de muchachas scouts, siendo el Grupo XCI uno de los primeros a nivel nacional en tener secciones femeninas sin autorización de la A.S.M.A.C. pues en aquel entonces no existían dichas secciones en ella. En 1981, cuando por fin la A.S.M.A.C. aceptó a las unidades femeninas, la manada de lobitas del Grupo XCI se convirtió en una de las manadas piloto de gacelas de la Comisión Nacional de Lobatos, misma que después se convirtió en la Subcomisión Nacional de Manadas. Con el objeto de poner en práctica el marco simbólico, ceremonias y actividades del naciente esquema de adelanto, en esta manada nacieron la oración de la gacela y el saludo a Van-tha; asimismo, se pusieron en práctica por primera vez la promesa, ley y normas de la gacela. El Jefe Scout Nacional, el Sr. José Luis Vargas Varela entregó las primeras cinco insignias Arcoiris otorgadas por la A.S.M.A.C. a gacelas de esta manada. El Grupo XCI es desde los inicios de la Provincia Coyoacán uno de sus más fuertes pilares. Cuatro miembros de este grupo formaron parte del primer Consejo de Provincia y fue el Jefe del Grupo XCI, el Sr. Uriel Carvajal Romero (†), por ser el J.G. con más arraigo en la misma, quien invistiera al Sr. Fernando Alcocer Silva como primer Presidente de Provincia. El Grupo XCI ha contribuido a la Provincia Coyoacán con un presidente, dos secretarios, un tesorero, dos comisionados de operación y varios comisionados más en diferentes áreas a través de su historia. Algunas patrullas que se crearon en los inicios del Grupo XCI llevaron por nombre cobras, castores, dragones, cardenales, engoyama (hipopótamos), búfalos y cóndores. En la época en que existieron ocho patrullas, éstas fueron búfalos, engoyama, jaguares, halcones, delfines, panteras, águilas y hurones. Más tarde en la división de 1975 las patrullas que se mantuvieron en el grupo fueron halcones (que en 1976 se transformó en zorros), lobos, águilas y hurones. Posteriormente resurgió la patrulla jaguares. En los más de 50 años de vida de este grupo han desfilado por él un gran número de muchachas y muchachos, a quienes el escultismo les ha dejado huella y ha guiado su vida de alguna forma. Seguramente Rafael Gasca en 1964 no se imaginó los alcances que su iniciativa tendría, ni que el Grupo XCI sería baluarte del escultismo, un gran juego que debe jugarse con responsabilidad e inteligencia por parte de los adultos y alegría e ingenio por parte de los menores.