El 12 de agosto de 1959, tras el acto simbólico de firma del acta constitutiva con sus respectivos Estatutos, se crea la Academia de la Investigación Científica. El objetivo de la Academia de ese entonces, fue reunir a investigadores activos de diversos campos del conocimiento para compartir sus proyectos de búsquedas, propiciar la discusión, la crítica y la reflexión conjunta. A partir de 1996, l
a Academia de la Investigación Científica se convirtió en la Academia Mexicana de Ciencias. No se trató sólo de una modificación nominal, significó además, y muy especialmente, una serie de cambios profundos. Pasó de construir una sólida identidad entre los científicos mexicanos, a incrementar y desarrollar un conjunto de programas académicos de éxito e impacto en la comunidad científica y en la sociedad. Así, de una instancia que buscaba agrupar a los investigadores realmente activos ante la gran dispersión en la que se encontraban, la Academia evolucionó en una de las instancias más importantes del país en la difusión, apoyo y promoción de las ciencias en sus diversas expresiones, ello a través de varios programas y premios.