Somos un grupo organizado especializado en facilitar procesos legales y emocionales de mujeres,fortaleciendo su participación y desarrollo integral desde una visión de género apegadas a derechos humanos . Desde sus comienzos, se caracterizó por ser una organización de la sociedad civil que centró sus acciones en el impulso a proyectos encaminados al desarrollo de las mujeres en el ámbito rural y u
rbano. Dichas acciones se reflejaron en la definición de políticas públicas y en el trabajo en torno a los derechos a la salud y civiles, la violencia hacia las mujeres y fortalecimiento organizacional, teniendo como eje transversal en todas sus acciones la perspectiva de género. Los veintinueve años que llevamos realizando nuestra labor nos ha dado la oportunidad de extender nuestros servicios a través de dos sedes, una en Mérida, Yucatán y otra en el Distrito Federal. En Yucatán, APIS SURESTE enfoca su trabajo con mujeres en dos líneas estratégicas, la primera dedicada a la implementación y seguimiento de proyectos productivos con mujeres indígenas. La segunda, a través de la atención a mujeres que sufren violencia a partir de diversos programas y proyectos que abarcan desde la sensibilización, hasta la atención de casos de violencia de género. En la ciudad de México, APIS DISTRITO FEDERAL trabaja principalmente la atención psicológica de mujeres que viven o han vivido situaciones de violencia, se atiende a mujeres a partir de los catorce años, priorizando a las de escasos recursos. OBJETIVOS ESTRATÉGICOS
Los objetivos generales que rigen el trabajo de nuestra organización son:
1. Facilitar y promover la participación de las mujeres en el desarrollo sustentable y en la generación de ingresos, incorporando su derecho al acceso equitativo y al control de los recursos.
2. Contribuir a la prevención y atención de la violencia de género, especialmente la familiar, promoviendo los derechos humanos de las mujeres y la construcción de nuevas identidades, habilidades y formas de relación.
3. Promover el derecho de las personas a decidir de manera autónoma, libre y responsable sobre su reproducción para garantizar su derecho al placer, a elegir y experimentar una vida sexual libre de discriminaciones.
4. Impulsar la construcción y el ejercicio ciudadano para fomentar una cultura democrática y de derecho que garantice la incidencia política de las mujeres en los asuntos de gobierno.