07/07/2026
HOY ES DÍA DE LA CONSERVACIÓN DEL SUELO, QUE, LEJOS DE SER ATENDIDO, SE REDUCE CADA VEZ MÁS
El suelo se ve amenazado por la desertificación, lo que conlleva a la pérdida de capacidad productiva y con ello se pone en riesgo nuestra alimentación
Xochimilco. - El 7 de julio se celebra el
Día de la Conservación del Suelo, en un intento por visibilizar la necesidad de proteger el suelo para el equilibrio ambiental.
La celebración se estableció en esta fecha en
memoria del doctor estadounidense y pionero de la conservación del suelo, Hugh Hammond
Bennet, quien se dedicó a
la investigación sobre el efecto de la calidad de la
tierra y su capacidad productiva.
Este día resulta cada vez más importante, dada la necesidad del equilibrio ambiental, sobre todo ante la
amenaza de fenómenos como la desertificación, un proceso de degradación
en el que los suelos fértiles pierden su capacidad productiva.
Cabe destacar la importancia de la conservación del suelo implica porque
de este depende nuestra alimentación y, por ende, nuestra vida. En este sentido, de
acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, la pérdida de nutrientes
del suelo es uno de los principales procesos de degradación que amenaza la
nutrición, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.
Cuidar los suelos y mantener el planeta en equilibrio ecológico favorece
derechos humanos, entre ellos el derecho a disfrutar un medio ambiente
sano; no obstante, cuando este derecho es vulnerado –si se ignoran las medidas
necesarias para mitigar y compensar las afectaciones y daños causados a los
suelos, mares y ríos– se pierde el equilibrio de los ecosistemas y se provocan
fenómenos catastróficos, como el calentamiento global y la desertificación.
En ese sentido la Comisión Nacional de Derechos Humanos resalta que el suelo es un sistema complejo en el que ocurren diversos procesos químicos,
físicos y biológicos. Los miles de organismos, minerales y materia orgánica que
en él se encuentran desempeñan una función esencial para la vida humana,
pues están relacionados con aspectos como la producción de alimentos, la
salud, el combate al cambio climático y la recuperación de sitios contaminados.
El suelo proporciona el 95 % de los alimentos que consumimos, aporta servicios
y funciones de los ecosistemas que son necesarios para la existencia de la vida
sobre la tierra. En estos procesos biológicos, millones de personas ven favorecidos derechos tan fundamentales como el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud, al agua, a la seguridad e integridad personal, a un medio ambiente sano, entre otros.
Sin una conservación eficaz y urgente, la sostenibilidad de los ecosistemas
agrícolas y la productividad de la tierra podrían verse gravemente alterados
por la degradación del suelo.
Y es que el uso excesivo e indebido de productos químicos, la deforestación,
la urbanización, la intensificación agrícola, la pérdida de materia orgánica, la
contaminación, los incendios forestales y la erosión afectan la biodiversidad y
reducen el potencial del suelo para lograr una agricultura sostenible y una
mayor seguridad alimentaria.
Actualmente, diversos sectores están trabajando para renovar y acondicionar las técnicas de producción relacionadas
con la preservación del suelo; intentan que las prácticas adoptadas por los
agricultores, silvicultores y ganaderos estén orientadas hacia la conservación
de este recurso limitado; para ello es fundamental la cooperación de todos los
actores implicados, incluyendo a las empresas, mineras, gobiernos, institutos
de investigación y otros directamente involucrados.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos reconoció y advirtió que las
actividades humanas son las principales causas de la degradación del suelo.
Señaló que la satisfacción de las necesidades materiales de las personas supone
la transformación de los recursos naturales y con frecuencia la alteración del
medio ambiente.
En este sentido, cabe señalar que hoy en día cerca de la mitad de los suelos
del país presentan problemas de degradación. Es importante entender que las
tierras y los suelos productivos son básicos para nuestra vida, pues nos proveen
alimento, agua, material de construcción y medicinas, entre otros muchos
satisfactores, por lo que debemos comprender que la desertificación y la sequía
agudizan problemas sociales, como la pobreza, la nutrición deficiente, la falta
de seguridad alimentaria, así como asuntos derivados de la migración y el
desplazamiento de personas, que conllevan la vulneración de múltiples derechos
humanos.
El suelo de conservación de la Ciudad de México representa más de la mitad de su territorio y es un aporte a la biodiversidad de flora y fauna indispensable para la sustentabilidad, además de brindar los servicios ambientales para la Ciudad de
México: recarga del acuífero de la Ciudad, fijación de gases efecto invernadero; reservorio de biodiversidad, regulación del clima, retención de agua y suelo producción agropecuaria y rural, por mencionar algunos.
Información del gobierno de la Ciudad señala que el suelo de conservación ocupa aproximadamente el 59 % del territorio (alrededor de 87 mil hectáreas) y se concentra principalmente al sur y surponiente de la ciudad.
Las principales alcaldías con suelo de conservación son:
Milpa Alta, con el 32.2 % del total del suelo de conservación.
Tlalpan, con el 29.4 %.
Xochimilco, con el 11.9 %.
Cuajimalpa de Morelos, con el 7.5 %.
Tláhuac, con el 7.2 %.
La Magdalena Contreras, con 5.9 %.
Álvaro Obregón, con el 3.1 %.
Gustavo A. Madero, con el 1.4 %.
Iztapalapa, con el 1.4 %.
Estas zonas contemplan áreas importantes como el Parque Nacional Cumbres del Ajusco; el Parque Nacional Desierto de los Leones, los Ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco; la Sierra de Santa Catarina; el Parque Ecológico de la Ciudad de México; San Miguel Topilejo; San Nicolás Totolapan; la Sierra de Guadalupe
Estas áreas son estratégicas porque captan y recargan el agua del acuífero de la Ciudad.
Producen oxígeno y ayudan a regular la temperatura, albergan especies endémicas como el ajolote. Conservan actividades agrícolas tradicionales, especialmente las chinampas de Xochimilco; reducen el riesgo de inundaciones y erosión del suelo.
Preservacf te invita a reflexionar y participar en acciones para la conservación del suelo.