14/05/2026
Ayer Tlaloc - como todos los años - inundó la Ciudad de México.
Si no cambiamos drásticamente nuestra manera de relacionarnos con el agua, estamos condenados a sufrir sequía, inundaciones y hundimiento.
¿Vieron la noticia hace poco de las imágenes de la NASA sobre cómo la Ciudad de México se inunda rápidamente?
Eso sucede por nuestra pésima gestión hídrica y haber devorado tantas áreas verdes.
En lugar de que la lluvia se filtre al subsuelo y recargue el manto acuífero, esta se va a un drenaje donde termina por expulsarse en Hidalgo.
Al no aprovechar esta agua de lluvia, extraemos más agua del acuífero de la que logra recargar naturalmente , lo que provoca hundimientos.
Miren, el agua subterránea ocupa los espacios entre sedimentos y arcillas del subsuelo, funcionando como una especie de soporte interno; cuando se extrae más agua de la que naturalmente se recarga, esos materiales pierden presión y comienzan a compactarse bajo el peso de la ciudad. Esa compactación provoca que el suelo literalmente se hunda.
La solución para muchos de los grandes problemas de esta capital está en reconfigurar todo el espacio público. Necesitamos más áreas verdes, decenas de miles de jardines de lluvia por toda la ciudad, menos pavimento y menos espacio para los autos.
La solución existe, la pregunta es ¿qué político se va a aventar este reto?