10/07/2026
Hay temporadas que quisiéramos acelerar y otras que desearíamos detener. Pero Dios no se apresura ni llega tarde; Él obra en el momento perfecto.
Quizá hoy estás esperando una respuesta, una puerta abierta, una restauración o simplemente entender por qué las cosas no han sucedido como esperabas. Recuerda esto: la espera no significa que Dios se haya olvidado de ti. Muchas veces, mientras tú esperas el tiempo de Dios, Él está preparando tu corazón para recibir aquello que le has pedido.
No pelees con el reloj. Descansa en Aquel que sostiene el tiempo.
¿Cuál es esa temporada que hoy necesitas poner nuevamente en las manos de Dios? 🤍