11/05/2026
En el territorio del pueblo Nigua, las semillas se siembran, resguardan, intercambian y defienden.
Con el impulso de Fundación Semillas de Vida, 13 familias de Tlacotepec Plumas establecieron fondos de semillas familiares, con la finalidad de fortalecer la protección campesina del maíz nativo y asegurando que las semillas criollas sigan vivas en manos de la comunidad.
Fortalecieron este proceso al organizar una feria regional de intercambio de semillas, donde los saberes se compartieron entre generaciones, revalorizando la diversidad y reconociendo que cuidar el maíz es una responsabilidad colectiva.
Sin embargo, las familias viven en las Tierras Áridas de la Mixteca, donde el factor más limitante es el agua. Para hacer frente a este reto, durante el proyecto “Protección campesina de maíces nativos” se construyeron dos ollas de captación de lluvia, que permitieron contar con riegos auxiliares, conservar el germoplasma y reducir la dependencia de semillas externas, fortaleciendo así la autosuficiencia alimentaria y realizar exitosamente prácticas de agricultura del desierto.
El impacto va más allá de la producción: mujeres y juventudes asumieron un papel más activo en la conservación de semillas, ampliando la participación y asegurando la continuidad del conocimiento.
Hoy, la comunidad avanza con mayor autonomía, defendiendo su agrobiodiversidad y construyendo su futuro con sus propias semillas.
PPD México