11/05/2026
Oración por las madres en situación de migración.
Dios de la Vida, en este Día de las Madres pensamos en las a madres migrantes y refugiadas.
Te traemos, y nos traemos, a las madres que hoy no abrazarán a sus hijos.
A las que se quedaron en el pueblo despidiendo a quien partió,
sosteniendo con las manos vacías una fotografía y una esperanza.
A las que murieron en el camino —en el desierto, en el río, en la selva, en la montaña—
cuyos nombres no aparecen en los registros oficiales,
pero permanecen escritos en tu memoria y en la nuestra.
A las que están encerradas en centros de detención migratoria,
contando los días para ver a sus hijos.
A las que fueron arrancadas de su familia
por redadas, deportaciones y detenciones arbitrarias
que ningún Estado debería seguir normalizando.
A las víctimas y sobrevivientes de trata,
que aún buscan justicia en medio del silencio cómplice.
A las que lloran hijas e hijos desaparecidos
en rutas migratorias convertidas en fosas abiertas.
A las que hoy amanecen en una casa del migrante,
y a las que ya fueron reconocidas como refugiadas
y esperan que la integración deje de ser palabra
y se vuelva techo, trabajo, escuela, comunidad.
Dios, ternura de Madre y firmeza de Padre,
que esta oración no termine en consuelo barato.
Sacude a los Estados de nuestra región
para que dejen de tratar la migración como amenaza
y reconozcan en cada madre migrante un rostro humano inviolable.
Sacude a nuestras comunidades eclesiales
para que la fraternidad universal no sea discurso
sino acogida concreta, protección efectiva, promoción real e integración digna.
Que las madres en movilidad,
con su fuerza terca y su ternura indomable,
nos sigan enseñando qué significa no rendirse,
y nos empujen, a nosotros, a no resignarnos.
Amén.
Juan Luis Carbajal, cs