02/10/2026
Hoy ya no están las ramas de nuestra cabaña, pero queda todo lo que vivimos bajo ellas.
Queda el gozo de los días compartidos, el trabajo en equipo, las enseñanzas que nos llevamos, las risas de las cenas, las visitas que hicieron más especiales estos días y el recuerdo de cada bendición recibida.
La cabaña se desmonta, pero lo vivido permanece en nosotros… y también queda el anhelo de volver a encontrarnos en las próximas cabañas.
¿Qué les dejó esta solemnidad? 🌿