21/08/2026
Para quienes naveguen mucho por las redes sociales, les habrá aparecido el caso de Lindsay. Una madre estadounidense quien asesinó de manera intencionada a sus tres hijos; uno de cinco años, de tres y uno de ocho meses. Aunque, de manera intencionada se cometió tales actos e intentó desvivirse, todavía se discute si esa intencionalidad proviene de un uso pleno de sus capacidades mentales o no.
Ante este caso, se adjudica depresión post-parto. Algo que, por los antecedentes médicos de Lindsay luego de tener el último hijo, tiene su sustento. Hay un historial que no se puede ignorar.
Sin embargo, mientras esto sucede, ¿qué pasa en las redes sociales?
Lindsay está siendo convertida en cierto tipo de mártir. Por ejemplo, cientos de simpatizantes de Lindsay Clancy, fueron al juzgado en apoyo a ella; vestido de rosa, con expresiones de apoyo. En otros lados, el as*****to dejo de ser un foco para muchas mujeres: su finalidad está en defender a Lindsay ante quienes piden mayor severidad a sus acciones.
Hay mujeres que pareciera que perdieron la prudencia. Empatizan tanto con Lindsay que, ante la criticas, han llegado al punto de convertirla en una persona victimizada a la cual nada se le puede decir.
Y con esto viene la pregunta que algunos ya se habrán hecho: ¿que percepción tendría, la opinión pública, ante el acto si hubiera sido un hombre con algún problema psicológico? Luego viene la pregunta: ¿cuáles son los límites para minimizar un acto debido a un problema psicológico? Digo, muchos actos delictivos son hecho por personas con claros antecedentes psicológicos -dentro de ellos, homicidas como violad****-, y aún así no son convertidos en mártir ni se olvida lo que hicieron.
En fin, un caso complejo que invita a la prudencia. Sin embargo, como se puede observar, hay quienes resaltan cualidades de su personalidad al defenderla. Y de aquí la importancia de aplicar el Test Lindsay hacia aquellas mujeres que consideran prospecto para una relación. Es simple el test:
1) Inicia la conversación y deja que fluya, 2) en determinado momento -busca el ideoneo-, habla del caso o uno ficticio que sea similar, 3) no brindes tu valoración, ya que podría condicionar la respuesta de ella, 4) preferiblemente, describe con cierto drama y luego suelta la pregunta de que piensa ella del caso.
Si ella, en su lenguaje, prioriza conceptos como “empatía”, “apoyo”, “negligencia” o similares y, en eso, tiende a minimizar u olvidar el acto, ¡cuidado! También si prioriza un discurso basado en “no somos quienes para juzgar”, “solo uno sabe que está pasando en ese momento” o “hizo mal, pero no puede evitar sentirme mal por ella”.
También tomar en cuenta si ella, en algún momento de su valoración, cuanto omite del acto; ¿mucho?, ¿poco?, ¿casi inexistente? Eso servirá como indicador de cuanto le presta atención al acto que se cometió.
Para finalizar, el test funciona como un esquema. Ustedes pueden añadirla de más, según la necesidad del momento. Queda como base para algo más.
PD: También serviría si le quedan duda, hablar en la otra cita, sobre un caso a la inversa. Esta vez es un hombre con problema psicológicos quien cometió el acto. Escuchar su valoración y luego hacer comparación.
¿Minimiza ambas situaciones de violencia o solo una? Y de ahí, viene la pregunta: ¿qué tan viable es formar una relación con alguien así? Todo dependerá de sus respuestas.