29/05/2025
Yo no tengo ningún lugar político en el que quepa bien. Porque soy demasiado hetera para las l***o, pero muy crítica para las heteras. Muy liberal para las rad y muy rad para las liberalas.
No quepo en las instituciones porque el asco por el Estado y la academia se me desparraman, pero no quepo con las anarcas, comunistas o comunitarias, demasiado pequebu colonizada.
Mi "bajo perfil" no existe porque muchas de mis publis se comparten en redes, pero tampoco soy una influencer y mi prioridad es mantener a raya lo más que pueda las funas y los doxxeos.
No tengo un lugar, mejor dicho, no tengo hogar simbólico en dónde resguardarme. Y a veces, quisiera. Sentir que mi barrio político y simbólico me respalda...
Yo sólo quepo en el cariño de las mías, que me quieren así, con todo lo incongruente que soy. Allí no sólo quepo, allí las mías me guardan un lugar. Con todo y lo incómoda que soy, tejen conmiga, leemos juntas, platicamos horas, cerramos avenidas, coordinamos actividades, reuniones por zoom o en persona, armamos cursos, escribimos juntas... Ellas tejen feminismo conmiga.
Allí quepo, propongo, construyo, amo, cuido... Soy.
Y aunque a veces las miro siendo felices, compartiendo con otras esos hogares simbólicos a los que les llamamos corrientes y me muera de ganas de subirme al mame para acomodarme conchudamente... pues pienso que mi lugar simbólico es aquí, donde no hay nada y hay que construirlo todo, aunque canse y sea solitario.
Y nada, así la cosa, demasiado terf para la queerada, y demasiado fluid para que me cobije alguna "rama del feminismo"
Créditos de Saxosa