ICM Valle de Anáhuac, Ciudad de México

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Hay momentos en la vida en que todos nos sentimos en tránsito.Entre lo que fuimos y lo que estamos por ser.Entre la heri...
01/03/2026

Hay momentos en la vida en que todos nos sentimos en tránsito.
Entre lo que fuimos y lo que estamos por ser.
Entre la herida y la sanación.
Entre el rechazo y el abrazo.
La vida se parece mucho a un aeropuerto: nadie se queda para siempre en el mismo lugar. Todos llevamos una historia en nuestra maleta. Algunos cargan miedo. Otros, esperanza. Algunos vienen de lejos buscando un hogar.
El Evangelio nos recuerda que no caminamos solos en ese viaje.
📖 “El amor todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Cor 13,7)
En ICM Valle de Anáhuac creemos que la fe no es una aduana que te detiene, sino un camino que te acompaña.
No es un filtro que te excluye, sino un abrazo que te sostiene mientras atraviesas tus propias estaciones.
Si estás en tránsito…
Si estás comenzando de nuevo…
Si estás buscando un lugar donde descansar el alma…
Aquí hay comunidad.
Aquí hay mesa compartida.
Aquí hay un amor que no deja a nadie atrás. 🌈
Porque al final, más importante que el destino es saber que alguien camina contigo.
ICM Valle de Anáhuac
Una iglesia donde el amor no excluye a nadie.

AmorQueIncluye ComunidadDeFe ViajeInterior CDMX

In memoriam +Ing. Alfredo Hernandez Siempre en nuestro corazón
19/11/2025

In memoriam

+Ing. Alfredo Hernandez

Siempre en nuestro corazón

No olvides observar el cielo de vez en cuando.
23/09/2025

No olvides observar el cielo de vez en cuando.






El amor que incluye..✨ El amor, nos dice San Pablo, no es un sentimiento pasajero ni una emoción frágil.Es fuerza, raíz ...
23/09/2025

El amor que incluye..

✨ El amor, nos dice San Pablo, no es un sentimiento pasajero ni una emoción frágil.
Es fuerza, raíz y fundamento:

📖 “El amor todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Cor 13,7)

Ese amor es capaz de sostener la vida incluso en medio de la fragilidad. Es el mismo amor que llevó a San Agustín a escribir: “Ama y haz lo que quieras”, porque cuando el amor guía, no hay lugar para la injusticia ni la exclusión.

Es el amor que inspiró a Santa Teresa de Calcuta a decir: “No todos podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.”
Es el mismo amor del que habló Martin Luther King Jr.: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; solo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; solo el amor puede hacerlo.”

En ICM Valle de Anáhuac creemos y proclamamos ese amor que se traduce en acogida, en hospitalidad, en comunidad.
Aquí no importa tu pasado ni la etiqueta que otros hayan puesto sobre ti. No importa si alguna vez fuiste rechazado o juzgado. Aquí queremos que escuches otra palabra: “Bienvenido, bienvenida, bienvenide. Este es tu lugar.” 🌈✝️

Porque como decía el poeta Rumi: “Más allá de las ideas del bien y del mal, hay un campo. Allí nos encontraremos.”
Ese campo para nosotros es la mesa de Cristo: amplia, abierta, generosa. Y allí hay un lugar reservado para ti.

Vivimos en un tiempo donde demasiadas voces levantan muros. Nosotros queremos levantar puentes. Donde algunos señalan con el dedo, aquí abrimos los brazos. Donde hay soledad, ofrecemos compañía. Donde hay heridas, ofrecemos consuelo.

🙏 Te invitamos a caminar con nosotros.
No como quien se acerca a un club cerrado, sino como quien regresa a casa y encuentra familia.



📅 Cada domingo a las 12:00 pm nos reunimos para celebrar la fe.
📍 Valle de Anáhuac, Ciudad de México.

ICM Valle de Anáhuac – Una iglesia donde el amor no excluye a nadie, porque el amor de Cristo es para todos.

✨ El amor del que habla San Pablo no conoce fronteras ni condiciones.Un amor que todo lo cree, todo lo espera, todo lo s...
23/09/2025

✨ El amor del que habla San Pablo no conoce fronteras ni condiciones.
Un amor que todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Un amor que abraza a cada persona, sin importar su historia, su identidad o su camino. 🌈

En ICM Valle de Anáhuac creemos y vivimos ese amor que no excluye a nadie.
Aquí hay un lugar para ti. 💜✝️

📖 “El amor todo lo puede, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Cor 13,7)

Compartimos con gusto la reflexión  Desde el Escritorio del Reverendo Aarón
21/08/2025

Compartimos con gusto la reflexión

Desde el Escritorio del Reverendo Aarón

Desde el Escritorio del Reverendo Aarón León, M.C.

Hoy, en el silencio fecundo de mi escritorio, he recibido un obsequio inesperado y entrañable: una canasta de frutas, signo sencillo y a la vez profundo de gratitud y fraternidad. No lo leo solo como un presente material, sino como un recordatorio de los frutos espirituales que el Señor, con paciencia infinita, hace germinar en el corazón de quienes hemos sido llamados a seguirle más de cerca.

Este día cobra un matiz especial, pues conmemoro veintidós años de mi ingreso a la vida religiosa y siete años de mi ordenación sacerdotal. Dos cifras que se unen en un solo misterio: la perseverancia en el seguimiento de Cristo y la gracia de configurarse con Él en el ministerio. Ante mis ojos, sobre este mismo escritorio, se encuentran la fotografía de mi ordenación sacerdotal y la imagen maternal de la Virgen María. Ambas me recuerdan que no estoy solo en esta travesía: “Non enim erubesco Evangelium: virtus enim Dei est ad salutem omni credenti” (Rm 1,16) — “No me avergüenzo del Evangelio: es fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree”.

Nuestro Padre San Agustín, reflexionando sobre el misterio del ministerio, decía con humildad y fuerza: “Cum metu magno suscipio onus episcopi; sed quod intra me sum vobiscum, consolatur me” — “Con gran temor cargo el peso del ministerio, pero lo que soy con vosotros como cristiano me consuela” (Sermo 340). En este espejo se reconoce mi propio camino: sacerdote para el altar y para el pueblo, pero siempre discípulo antes que pastor.

Por su parte, Santo Tomás de Aquino enseña que el sacerdocio es “ordo ad sacrificium” — un orden para el sacrificio (cf. S. Th. III, q.22, a.1). Mi vida no es mía, sino entregada para ofrecer en cada Eucaristía el sacrificio de Cristo y, en unión con Él, gastar la existencia en caridad. La canasta de frutas en mi mesa no es entonces un detalle aislado: es símbolo de los frutos que el Espíritu hace madurar cuando el sacerdote se deja consumir en el amor.

Que esta memoria jubilar reavive en mí la certeza de que todo lo recibido es gracia. Y que bajo la mirada de la Virgen María, Mater Sacerdotum, pueda renovar el “sí” de mi entrega, para que los años que vengan sean siempre “ad maiorem Dei gloriam” — para mayor gloria de Dios. Este es el texto que acompañara está foto

El obsequio que hoy adorna mi escritorio no es únicamente un signo material de gratitud; es, ante todo, expresión del cariño de los fieles, fruto tangible del vínculo sacerdotal que une mi ministerio con la vida de la comunidad. Cada fruto de esta canasta lleva consigo el eco silencioso de tantas oraciones compartidas, de consejos ofrecidos, de lágrimas escuchadas y de la esperanza sembrada en cada corazón. Es, en cierto sentido, el retorno visible de aquello que desde este escritorio se gesta día a día: la palabra escrita, la intercesión, el estudio y la enseñanza.

El Señor mismo nos recuerda en el Evangelio: “Ex fructibus eorum cognoscetis eos” (Mt 7,16) — “Por sus frutos los conoceréis”. Este sencillo presente se convierte así en parábola viva, en la cual se refleja que el ministerio sacerdotal, cuando es ofrecido con entrega, no queda estéril, sino que germina en frutos de fe, gratitud y alegría. Como la vid que se expande y da racimos abundantes, también la vida sacerdotal, unida a Cristo, se hace fecunda para la Iglesia y para el mundo.

San Agustín, siempre tan cercano al corazón humano, afirma: “Nos sumus arbores Dei, fructus boni operis exiguntur” — “Somos árboles de Dios, y de nosotros se esperan frutos de buenas obras” (Enarrationes in Psalmos, 148). En esta luz, la canasta que hoy recibo no es mero ornamento festivo, sino espejo de la fecundidad que el Espíritu concede a través del ministerio, fecundidad que no es mía, sino del Señor que obra en su Iglesia.

También San Juan Crisóstomo enseñaba que la caridad es el fruto más alto del corazón creyente: “Caritas radix est, caetera ex fructibus” — “La caridad es la raíz, y de ella proceden todos los frutos” (Hom. in Matth.). Y en verdad, esta ofrenda brota de esa raíz: del amor de los fieles por su sacerdote y del amor del sacerdote por su comunidad. Una reciprocidad santa que convierte el trabajo ministerial en semilla, y la gratitud de los feligreses en cosecha festiva.

Mi mesa, que suele ser ámbito de estudio y oración, hoy se ve colmada de color, abundancia y belleza. En ella reconozco que el ministerio, aunque cargado de cruz y fatiga, está también atravesado por la alegría del Espíritu, que lo adorna con frutos de gozo y de esperanza. “Fructus autem Spiritus est caritas, gaudium, pax, patientia, bonitas, fides, mansuetudo, continentia” (Gal 5,22-23) — “El fruto del Espíritu es caridad, alegría, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio”.

De esta manera, la canasta de frutas se convierte en signo profético: anuncia que el sacrificio ofrecido en fidelidad nunca queda vacío, sino que Dios lo transforma en fiesta, en honor y en acción de gracias compartida.

Y, sin embargo, entre todos los frutos que la tierra puede ofrecer, ninguno se iguala al que pende del Árbol de la Vida, que es la Cruz. Como canta la tradición: “Dulce lignum, dulces clavos, dulcia ferens pondera” — “Dulce madero, dulces clavos, dulce carga llevas”. Pues el fruto más excelente, la flor más pura, no es otra que Cristo mismo, entregado por nosotros. “Melior est fructus crucis, quam omnis fructus hortorum” — “Mejor es el fruto de la cruz que todos los frutos de los jardines”.

Ese es el fruto que da sentido a todo ministerio, el que corona toda labor pastoral y que llena de verdadera dulzura el corazón: Jesucristo, fruto bendito del árbol de la Cruz.

08/08/2025

¡obtuvo 508 seguidores, creó 10 publicaciones y recibió 22.043 reacciones en los últimos 90 días! Gracias a todos por su apoyo constante. No podría haberlo logrado sin ustedes. 🙏🤗🎉

La inspiración fue el Hno Fernando C. Aun que ahora no participa con nosotros estamos profundamente agradecidos..


08/08/2025
08/08/2025

Felicidades a nuestros amigos de la Red Católica Arcoíris México por su encuentro

🌾 El Reino ya se acerca…y tu nombre está escrito en el cielo.Jesús no llama perfectos.Envía a quienes tienen corazón.Va ...
06/07/2025

🌾 El Reino ya se acerca…
y tu nombre está escrito en el cielo.

Jesús no llama perfectos.
Envía a quienes tienen corazón.

Va contigo en el camino.
Te envía como sembrador, sanador, testigo.

No te alegres sólo por lo que haces…
Alégrate porque Dios te llama por tu nombre.

✨ Y cuando allá se pase lista…
yo diré: ¡Aquí estoy, Señor! 🙌🏼

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