06/08/2026
San Antonio Tecómitl avala estación de la Línea 6 del Cablebús; siguen pendientes consultas en Milpa Alta.
La aprobación comunitaria destraba parcialmente el avance del proyecto que conectará Milpa Alta con el Metro Tláhuac, aunque la ruta aún depende de nuevas asambleas y acuerdos con comuneros.
Milpa Alta, Ciudad de México. La Línea 6 del Cablebús dio un paso clave en San Antonio Tecómitl. El pasado 31 de julio, durante una asamblea con aforo controlado, habitantes de este pueblo originario aprobaron la construcción de una estación del sistema de transporte por cable, una de las obras prioritarias del gobierno capitalino encabezado por Clara Brugada.
La decisión fue celebrada por el alcalde de Milpa Alta, Octavio Rivero, y por funcionarios de Morena, quienes consideraron el aval comunitario como un avance para concretar la conexión entre el suroriente de la ciudad y la estación Tláhuac de la Línea 12 del Metro.
Un proyecto con respaldo parcial
San Antonio Tecómitl es uno de los tres puntos de Milpa Alta contemplados para contar con estación dentro del trazo previsto. De acuerdo con el proyecto presentado por el Gobierno de la Ciudad de México, la Línea 6 tendría cerca de 12 kilómetros de recorrido, siete estaciones y conectaría las alcaldías Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac, con el objetivo de reducir los tiempos de traslado hacia el Metro Tláhuac.
Sin embargo, la aprobación en Tecómitl no significa que todo el trazo esté resuelto. Aún están pendientes las consultas en San Francisco Tecoxpa y Villa Milpa Alta, comunidades donde la decisión de sus habitantes será determinante para definir si la ruta se mantiene como fue planteada originalmente o si las autoridades deberán modificarla.
División comunitaria y uso de suelo
El proyecto ha generado posiciones encontradas entre habitantes de la demarcación. Quienes lo respaldan lo ven como una alternativa para mejorar la movilidad en una zona históricamente rezagada en materia de transporte público; quienes se oponen advierten posibles impactos territoriales, ambientales y comunitarios.
Una de las principales dudas gira en torno al uso de suelo y a la eventual ocupación de terrenos pertenecientes a la comunidad agraria. Para que el proyecto avance en esos espacios, no bastaría con la aprobación vecinal: también se requerirían acuerdos con la Asamblea General de Comuneros, instancia clave para autorizar cualquier disposición de tierras comunales.
Lo que sigue
La construcción de la Línea 6 se mantiene como una apuesta central del gobierno capitalino para ampliar la red de Cablebús hacia zonas periféricas. No obstante, en Milpa Alta el avance dependerá de la capacidad de las autoridades para sostener el diálogo con pueblos originarios, ejidatarios y comuneros.
Mientras el gobierno local presenta la obra como una solución de movilidad y justicia territorial, el debate comunitario se concentra en una pregunta de fondo: cómo garantizar mejor transporte sin alterar la organización territorial, agraria y cultural de los pueblos de Milpa Alta.