08/10/2026
“El futuro no existe para ser adivinado, sino para ser construido.”
Vivimos preocupados por lo que vendrá mañana, pero muchas veces olvidamos que las decisiones que tomamos hoy son las que dan forma a nuestro futuro. La violencia, la pérdida de valores y el debilitamiento del tejido social no aparecen de un día para otro; son consecuencia de pequeños descuidos acumulados con el tiempo.
Construir una sociedad más humana comienza en los espacios más cercanos: nuestro hogar, nuestras relaciones y la manera en que dedicamos tiempo a quienes más queremos.
La familia sigue siendo el primer lugar donde se aprenden valores, respeto, responsabilidad y solidaridad. Por eso, dedicar tiempo a escuchar, acompañar y convivir con nuestros hijos no es un lujo, sino una inversión en el futuro.
Si queremos un mejor país, tal vez la pregunta no sea qué harán los demás, sino qué podemos hacer nosotros desde hoy.
Te invito a leer la columna completa y reflexionar sobre cómo transformar nuestro presente para construir un mejor mañana: https://tinyurl.com/mwnw8uyc
Analizamos cómo el descuido del presente alimenta los males sociales y por qué revitalizar el núcleo familiar es la clave real para sanar el tejido social.