07/07/2025
¿SE PUEDE VIVIR SIN ESTRÉS?
Desde la perspectiva psicológica el cerebro necesita crear puzzels o acertijos para mantenerse activo. Es decir, que de manera natural tiende a resolver problemas y si no los hay los genera para poder entonces resolverlos posteriormente.
Le llamaremos “estrés” a estos acertijos, dicho esto entendamos lo siguiente:
El cerebro es un administrador de recursos, es quien autoriza todo lo que se necesita y para lo que se necesita. Cuando algo no se necesita corta el suministro o lo reduce optimizando otras áreas.
El cerebro se adapta a las exigencias del cuerpo, si hay desgaste activa señales de descanso, alimentación, inquietud y si es necesario dispara la ansiedad para que prestes atención donde hay que prestarla: en la supervivencia
Para el cerebro no hay grados de necesidad, o se necesita o no. Su trabajo es que todo funcione y así te mantiene vivo.
Los desafíos que te impones a ti mismo son parte de tu mente consciente, la más reciente en la escala evolutiva. Ahí es donde defines cuál es tu nivel de estrés.
Qué quieres priorizar en tu vida? Qué es necesario para reafirmar tus creencias? Necesitas más status? Más dinero? Mucha gente depende de que tomes las mejores decisiones? Tienes en tus manos el legado de tu familia? Buscas paz en tu interior mientras interactuas en un mundo de caos? Quieres MÁS de …qué?
Mientras el estrés forma parte de nuestras vidas sin importar condición social, raza, credo etc., etc., también hemos encontrado refugio en el conocimiento de estudiosos de cientos de años atrás
Sí, necesitamos el estrés, pero también necesitamos sentirnos parte del orden universal.
Las reglas para GANAR están ahí, nosotros sólo las estamos aprendiendo gracias a los estudiosos de conocimiento milenario que se han encargado de descodificarlas para nosotros. Ahora podemos acceder a ellas como una ventaja en un mundo lleno de competitividad, para darles un fin de luz en momentos de caos
La espiritualidad se ha convertido en una pieza clave del juego universal, nos da sentido de pertenencia y pone nuestras vidas al servicio de otros, haciéndonos sentir necesarios.
La completitud de nuestro Ser incluye nuestra prosperidad, nuestra felicidad, nuestro legado, nuestra vocación de servicio, pero sobre todo una vida alineada a propósitos más altos y más allá de nuestras existencias
De cualquier manera viviremos con estrés, sin embargo, canalicemos este aprendizaje para encontrar mejores soluciones, no sólo para nuestros fines, sino como parte de nuestro propio legado.