03/08/2026
Todos los días la Tierra y la Luna son impactadas por distintos meteoroides que flotan en el espacio desde el inicio del sistema solar.
La superficie de la Luna lleva las marcas de estos impactos en forma de cráteres, algunos son tan antiguos como la Luna misma ~4,500 millones de años y otros se van formando día con día. La Tierra también sufre estos golpes pero hay diferencias importantes respecto a la Luna como la erosión, una superficie de más del 71% de agua y la existencia de una atmósfera donde se queman muchos de los cuerpos que son atraídos por la masa del planeta convirtiéndose en meteoros (como en las "lluvias de estrellas") o en meteoritos que llegan a la superficie de la Tierra, como el que se preserva en Culiacán y cayó en Bacubirito.
Todo esto lo sabemos gracias a estudios geológicos y personajes fascinantes como Eugene Shoemaker quien nos ayudó a entender muchos de los fenómenos relacionados con los meteoroides y sus impactos, de hecho sus aportaciones fueron tan grandes que hay un cráter en el polo sur de la Luna que lleva su nombre y se formó tras el impacto de una sonda, Lunar Prospector, que en 1998 llevó parte de sus cenizas a la Luna, convirtiéndolo en el único ser humano que descansa allá. La cápsula contiene una pequeña porción de las cenizas de Shoemaker, una imagen del cráter Barringer en Arizona, uno de los lugares de investigación más importantes para el geólogo y una frase de Romeo y Julieta de Shakespeare que dice así
"Y cuando él muera, tómalo y córtalo en pequeñas estrellas, y dejará el rostro del cielo tan hermoso que todo el mundo se enamorará de la noche y dejará de adorar al estridente sol."
Desde hace varios años astrónomos profesionales y aficionados han podido captar el impacto de meteoroides en la superficie lunar, incluso hay una leyenda medieval que habla de un grupo de monjes que pudieron haber observado este fenómeno alrededor del año 1000 d.C. Daichi Fuji es un astrónomo aficionado japonés que trabaja en el museo de ciencia de Hiratsuka , tiene 34 años y con un telescopio relativamente modesto de 20 cm ha podido capturar y grabar más de 60 impactos en la superficie de la Luna. El 4 de agosto de este año, si las condiciones lo permiten podremos observar otro impacto de un objeto artificial, creado por la humanidad, en la superficie de la Luna cuando un fragmento del cohete Falcon 9 caiga en el lado noroeste de la superficie lunar produciendo un destello que durará poco menos de un segundo. Cada vez que la humanidad toca la Luna hay una nueva oportunidad para aprender más sobre nuestro satélite y las interacciones con la Tierra que son fundamentales para la existencia y preservación de la vida.