La Protección Civil nace el 12 de agosto de 1949 en el Protocolo 1 adicional al Tratado de Ginebra “Protección a las víctimas de los conflictos armados internacionales”, disposiciones otorgadas para complementar el trabajo de la Cruz Roja. Dicha disposición indica que:
Se entiende por Protección Civil el cumplimiento de algunas o de todas las tareas humanitarias que se mencionan a continuación, d
estinadas a proteger a la población contra los peligros de las hostilidades y de las catástrofes y a ayudarla a recuperarse de sus efectos inmediatos, así como a facilitar las condiciones necesarias para su supervivencia. Estas tareas son las siguientes:
Servicio de alarma,
Evacuación,
Habilitación y organización de refugios,
Aplicación de medidas de seguridad,
Salvamento,
Servicios sanitarios, incluidos los de primeros auxilios, y asistencia religiosa;
Lucha contra incendios;
Detección y señalamiento de zonas peligrosas;
Descontaminación y medidas similares de protección;
Provisión de alojamiento y abastecimientos de urgencia;
Ayuda en caso de urgencia para el restablecimiento y el mantenimiento del orden en zonas damnificadas;
Medidas de urgencia para el restablecimiento de los servicios públicos indispensables;
Servicios funerarios de urgencia;
Asistencia para la preservación de los bienes esenciales para la supervivencia;
Actividades complementarias necesarias para el desempeño de una cualquiera de las tareas mencionadas, incluyendo entre otras cosas la planificación y la organización.