22/07/2025
Desde la Red de Acompañamiento Yucatán A.C. alzamos la voz junto a Cinthya Caamal, joven creadora de contenido digital que ha sido víctima de violencia digital y revictimización tras denunciar la difusión no consentida de imágenes íntimas compartidas en un contexto legal y privado.
El responsable, identificado como R.A.P., accedió a su contenido mediante una plataforma de suscripción y, rompiendo ese acuerdo, lo compartió sin permiso. No sólo ha vulnerado su privacidad, sino que ha usado el acoso y la burla pública como forma de violencia sostenida. Esta es una agresión clara, tipificada en el Código Penal del Estado de Yucatán, y reconocida como violencia digital en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Recordamos que el consentimiento tiene límites claros. El hecho de que una mujer comercialice contenido íntimo no anula su derecho a decidir cómo, cuándo y con quién se comparte. La difusión sin permiso sigue siendo violencia, y debe ser nombrada y sancionada como tal.
Nos duele profundamente ver cómo, en lugar de ser protegida, Cinthya ha sido blanco de notas misóginas, juicios morales y discursos que refuerzan estigmas machistas. Como red feminista, rechazamos estas formas de revictimización que intentan silenciar o castigar a las mujeres que se atreven a nombrar la violencia que viven.
Acompañamos a Cinthya en su exigencia de justicia. Reafirmamos que ninguna mujer debe ser menos creída ni menos protegida por la forma en que decide ejercer su libertad sexual o económica.
Estamos con ella. No está sola. Y seguiremos nombrando la violencia hasta que deje de ser parte de nuestras vidas.
Atentamente,
Red de Acompañamiento Yucatán A.C.