30/03/2026
Hoy nos toca decir adiós, y no es nada fácil.
Kibi no fue solo una perrita del proyecto, fue parte de nuestra historia en la escuela, parte de nuestro día a día y, sin duda, parte de nuestro corazón. A pesar de su estado y de no siempre estar en sus mejores días, ella tenía una forma única de recibirnos: con su colita moviéndose, con esa alegría genuina que solo los seres más nobles saben dar.
Pasó mucho tiempo con nosotros, acompañándonos en prácticas, en momentos buenos y difíciles. Fue maestra sin saberlo, ayudando a formar a muchos estudiantes de veterinaria que aprendieron con ella no solo técnicas, sino empatía, paciencia y amor por los animales.
Kibi nos enseñó que la fortaleza no siempre se ve en la ausencia de enfermedad, sino en la manera en que se enfrenta cada día.
Nos duele su partida, pero también nos queda la tranquilidad de que conoció el cariño, que tuvo una familia al final de su camino y que dejó huellas en cada persona que tuvo la suerte de conocerla.
Gracias por tanto, Kibi.
Te vamos a querer siempre 🤍