12/04/2026
COMUNICADO OFICIAL DEL GRUPO MANADA (YUCATÁN, MÉXICO): EXIGIMOS JUSTICIA POR ÁNGEL LÓPEZ EN ARGENTINA
Desde el estado de Yucatán, México, el grupo MANAD —comprometido con la prestación de servicios médicos, odontológicos, jurídicos y sociales a las poblaciones más vulnerables— alza su voz con profunda indignación ante el trágico as*****to de Ángel López, un niño de apenas cuatro años, ocurrido en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, Argentina.
Aunque miles de kilómetros y fronteras nacionales nos separan de la República Argentina, la defensa de la niñez y sus derechos humanos es una causa universal que no reconoce límites geográficos. Nuestro trabajo diario en los territorios más vulnerables de Yucatán nos ha enseñado que el dolor, la desprotección y las fallas de las instituciones estatales resuenan de la misma manera en cualquier parte del mundo. La Convención sobre los Derechos del Niño, un tratado internacional que nos rige a todos, consagra de manera irrenunciable el derecho de las infancias a ser oídas y protegidas. Como defensores sociales, es nuestro deber moral pronunciarnos frente a las injusticias extremas, sin importar en qué país ocurran, porque el "interés superior del niño" no puede ser letra mu**ta en ningún tribunal.
Nuestra postura frente a esta tragedia institucional y transnacional es clara:
Rechazamos la ceguera de la justicia y la priorización biologicista: Denunciamos enérgicamente el actuar del Juzgado de Familia N° 4 de Comodoro Rivadavia y de su titular, el Juez Pablo José Pérez. Es inadmisible que, guiados por un enfoque puramente biológico, hayan quebrado el verdadero "centro de vida" de Ángel, arrancándolo de su familia socio-afectiva. Su padre biológico, Luis López, y su madre de crianza, Lorena Andrade, fueron quienes lo cuidaron y amaron ininterrumpidamente durante más de tres años tras el abandono inicial de su madre biológica.
Condenamos la negligencia criminal del Estado argentino: Resulta desgarrador y repudiable que los ruegos y el terror explícito de Ángel, quien clamaba "No me quiero ir, me quiero quedar acá", hayan sido sistemáticamente ignorados por los equipos interdisciplinarios y la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF). Desde nuestra experiencia en trabajo social, sabemos que es inaceptable omitir las graves condiciones de hacinamiento del entorno materno y falsear informes socio-ambientales. Nos indigna que las legislaciones protectoras, como la "Ley Lucio", hayan fallado en todas sus instancias de alerta temprana.
Exigimos una justicia integral y sin impunidad: La muerte de Ángel no fue fortuita; los hallazgos forenses confirmaron traumatismos severos en el cráneo con una evolución de hasta diez días previos a su fallecimiento, revelando un in****no de maltrato físico crónico. Desde México, nos sumamos al reclamo social para exigir la máxima condena por homicidio agravado contra la madre biológica y su pareja. A su vez, exigimos que se investigue y sancione duramente a los funcionarios judiciales y peritos involucrados, ya que su impericia y omisión deliberada entregaron a un niño a sus victimarios.
La familia se construye con presencia, cuidado y amor diario, principios fundamentales que impulsan la labor de MANADA. Hoy, nuestra organización abraza a la familia de crianza de Ángel y a toda la sociedad argentina que se moviliza en las calles exigiendo respuestas.
Que la tragedia de Ángel marque un punto de no retorno en la justicia de Argentina y de toda América Latina. No permitiremos que los sistemas judiciales sigan sacrificando la vida de las infancias vulnerables para proteger estructuras tradicionales y obsoletas.
¡Las fronteras no limitan nuestra empatía! Desde Yucatán, México: ¡Todos somos la manada de Ángel! ¡Justicia ya!