07/11/2025
Una bella reflexión sobre la tortuga laud 🩵
Ver una tortuga laúd, para muchos, es un sueño.
Para otros, un milagro que el mar concede solo una vez en la vida.
Ella, tan antigua como las constelaciones,
tan poderosa como las mareas,
y tan frágil como un suspiro bajo la luna.
En su caparazón viven las estrellas.
Brillan en su piel como si el universo la hubiera tocado con ternura,
como si cada viaje suyo fuera una oración escrita en el agua.
Ella no nada: flota entre galaxias líquidas,
une el cielo con el mar, la esperanza con la eternidad.
Amarla es entender que el mundo aún respira,
que aún hay belleza capaz de resistir a nuestra indiferencia.
Cada vez que asoma su cabeza sobre la superficie,
es como si el cosmos recordara que la vida sigue latiendo.
Protegerla no es solo cuidar a una especie:
es cuidar un pedazo de cielo que decidió quedarse en la Tierra,
una chispa de luz que se niega a apagarse.
Porque mientras exista la tortuga laúd,
habrá esperanza.
Y las estrellas, allá arriba, seguirán brillando en su honor.
Tortugueros México