05/06/2026
Durante días, quizá semanas, Uvaldo fue invisible. 💔
Caminó —o mejor dicho, se arrastró— por las calles con su columna vertebral partida en dos, cargando un dolor que nadie debería conocer jamás. Fue invisible para todos, excepto para el sufrimiento.
Llegó a nosotros hace solo 3 días. Aunque el diagnóstico fue devastador desde el primer momento, decidimos que su historia no terminaría en la soledad del pavimento. Queríamos que, al menos al final, conociera lo que es sentirse amado, cuidado y respetado.
Y lo logró. 🥺
Uvaldo se fue rodeado de manos que lo acariciaron con ternura y de corazones que, aunque apenas lo conocimos, se rompieron por él.
Cada lágrima que hoy derramamos es sincera, pero también es una lágrima de rabia por haber llegado tan tarde.
Lo más doloroso de esta despedida no es solo la partida de Uvaldo, sino saber que afuera, en este preciso momento, hay miles de “Uvalditos” siendo invisibles para el mundo. La indiferencia también mata, y mata lentamente.
Hoy les pedimos, por favor, que dejen de mirar hacia otro lado. Si ves a un animalito sufriendo, si ves una mirada que pide auxilio, ayúdalo. No esperes a que alguien más lo haga; en tus manos, en tu voz y en tu acción está la diferencia entre una vida de agonía y una oportunidad de conocer el amor… o al menos de dejar de sufrir…
Vuela alto, pequeño Uvaldo. Nos enseñaste en estas pocas horas más sobre el valor de la vida que muchos en toda una existencia. Gracias por permitirnos ser tu refugio, aunque fuera por tan poco tiempo.
Menos indiferencia, más compasión. Porque cada vida cuenta. 🕊️✨