23/08/2026
ANSPAC en su mision nos dice que promueve la superación integral de la persona para desarrollar todo su potencial humano y contribuir a un mundo nuevo y mejor.
En el siguiente testimonio, nuestra compañera Georgina Piñón, nos narra todo lo que vivió durante el tiempo que recibió el programa ANSPAC en nuestra Unidad de Cuadra.
"Queridas Lulú, Sra. Mary y Sra. Adriana:
Durante los más de 20 años tuve el privilegio de compartir con ustedes un camino de aprendizaje y crecimiento. En cada enseñanza, en cada reflexión y en cada abrazo encontré herramientas que me ayudaron a crecer como mujer, como esposa, como madre y como ser humano.
Ustedes sembraron en mí valores, esperanza, fortaleza y la confianza para enfrentar los retos de la vida. Cada una de sus palabras dejó una huella que sigue dando frutos.
Hoy puedo decir, con el corazón lleno de gratitud, que parte de lo que soy se lo debo a ustedes. Gracias a ese crecimiento personal, pude formar un matrimonio estable, basado en el respeto, el amor y la comunicación. También tuve la dicha de ver a mis hijos convertirse en profesionistas, y sé que mucho de lo que ellos son nació del cambio que primero ocurrió en mí.
Dicen que un buen maestro enseña una lección, pero un gran maestro transforma vidas. Ustedes han transformado la mía y, a través de mí, también la de mi familia.
No existen palabras suficientes para agradecer tantos años de entrega, paciencia, amor y dedicación. Gracias, Lulú, Sra. Mari y Sra. Adriana, por creer en nosotras, por guiarnos cuando más lo necesitábamos y por recordarnos que siempre podemos ser una mejor versión de nosotras mismas.
Deseo que Dios las bendiga, les conceda salud, alegría y muchos años más para seguir iluminando el camino de quienes tienen el privilegio de aprender de ustedes.
En nombre de mi familia y en el mío propio, les digo con todo mi corazón: Gracias! "