16/03/2025
A Los Medios de Comunicación
A la Comunidad Feminista
A los grupos de Madres y familiares de víctimas de feminicidio y desaparición forzada
A las y los defensores de DDHH
A los grupos organizados de la sociedad civil
A quien se sienta convocada(o)
Esta semana durante y posterior a la jornada por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora las redes sociales, noticiarios y medios impresos se inundaron de testimonios, notas, videos y fotografías de lo acontecido ese 8 de marzo en todo el territorio mexicano. Tanto en CDMX como en provincia pudimos observar un incremento en la asistencia que ha sido contante en los últimos años. Lamentablemente también notamos el incremento del uso de la fuerza pública para reprimir la digna rabia de nuestras compañeras de lucha. Es por eso que condenamos el uso indiscriminado de la fuerza y el abuso de autoridad hacia Defensoras y Monitoras de DDHH, activistas, mujeres de la tercera edad, adolescentes, niñas y niños que asistieron a la marcha.
El uso de gases lacrimógenos, balas de goma, detenciones arbitrarias, encapsulanientos y golpes en contra de las manifestantes es inaceptable y constituye una clara violación de los derechos humanos. Nos parece fundamental recordar que la represión policial no es la respuesta a las demandas sociales por lo que hacemos un llamado a la comunidad feminista, a las organizaciones de derechos humanos y a la sociedad en general a empatizar con las víctimas de la represión y juntas exigirle a las autoridades:
>> El cese inmediato de la represión policial y una investigación exhaustiva e imparcial para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de los agentes involucrados en los actos de abuso de autoridad cometidos en contra de las compañeras que fueron víctimas de estas agresiones.
>> Rendición de cuentas: Exigimos a las autoridades que los responsables sean destituidos ya que representan un peligro para la ciudadania, que sean puestos a disposición para ser procesados y sancionados de acuerdo a lo que dicta La Ley General de Responsabilidades Administrativas y la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.
>> La reparación a las víctimas. Exigimos garantizar la reparación integral a las víctimas de la represión policial, incluyendo la atención médica y psicológica para la compañera Ashley Odeth Pedraza Ceron y demás integrantes del Comité Cerezo México así como la liberación de las otras dos personas que siguen detenidas arbitrariamente quienes solo se encontraban observando el recorrido de la marcha y de quienes desconocemos sus identidades.
>> La garantía del derecho a la manifestación sin temor a represalias. Nos parece indignante que durante la primera marcha del primer año de la llegada a la presidencia de la primera mujer que además se asume como feminista, el aparato represor del Estado se sintiera con más libertad de ejecutar actos de abuso de poder en contra de las asistentes a los diferentes actos de protesta que se convocaron a lo largo del territorio nacional.
La protesta es una forma de participación ciudadana. Reprimirla no hará que cese la indignación, al contrario solo elevará nuestra digna rabia. Casos como los que sucedieron en Saltillo, Coahuila; Chihuahua; Mérida; Oaxaca; Pachuca; Nezahualcóyotl y Atlacomulco en Edomex; el as*****to de Gilda Guadalupe Pérez Rivera quien fue encontrada sin vida la mañana de el sábado 8 de marzo pasado envuelta en una cobija dentro de un cesto de ropa en una jardinera de una unidad habitacional en la zona de Tlatelolco por mencionar algunos, solo nos reafirman que aún falta mucho por cumplir y que la deuda histórica no se ha reducido sino que es cada día más grande. Cada año crece la cifra de FEMINICIDIOS y DESAPARICIONES y Esmeralda Castillo aún no ha sido encontrada, Fátima Varinia, Karla Velasco, Fátima Cecilia aún siguen sin poder obtener justicia, lo mismo que Norma Dianey, Diana Velázquez, Melesia García y un sin fin de mujeres que sería imposible nombrarlas a todas sin olvidar que en menos de un mes se agregaron las víctimas de los dos campos de exterminio encontrados en Teuchitlan, Jalisco y en Reynosa, Tamaulipas. Cada año seguimos trabajando bajo condiciones indignas en largas jornadas mal pagadas y con un transporte público rebasado que nos está impidiendo llegar a casa a descansar y compartir tiempo de calidad con nuestras hijas(os) y seres queridos. Cada año nuestra salud mental empeora y no hay servicios de salud accesibles e integrales que socaben este problema que cada día se hace más insostenible y más urgente. Cada año el capitalismo devora y le arrebata su territorio a los pueblos originarios mientras son desplazados, perseguidos y exterminados por defender lo que desde siempre ha sido suyo.
NO LLEGAREMOS TODAS MIENTRAS NO HAYA JUSTICIA PARA LAS VÍCTIMAS Y NUESTROS DERECHOS SIGAN SIENDO IGNORADOS, REPRIMIDOS Y VULNERADOS.
Nos parece fundamental recordar y reafirmar el derecho inhalienable a la libertad de expresión así como el derecho a la privacidad y protección de la identidad de activistas, defensoras de DDHH y en general de quien ejerza su derecho de asociación y manifestación.
Cómo colectiva hemos sido testigas de las repercusiones sociales, sicológicas y fisiologícas que el despojo de estos derechos puede ocasionarle a una compañera. La protección de la identidad de las defensoras de derechos humanos es un derecho fundamental reconocido internacionalmente [Declaración Universal de Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención Americana sobre Derechos Humanos; Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos (ONU)]. Este derecho es aún más crucial en contextos de protesta, donde la protección de la identidad y la información personal puede poner en riesgo la libertad de las manifestantes.
En este sentido, queremos hacer un llamado a medios de comunicación:
>> A ejercer un periodismo responsable y apegado a los códigos éticos con los que cuentan y han ido construyendo como gremio. El Código Internacional de Ética Periodística de la UNESCO en el punto número seis, refiere: "Respeto de la vida privada y de la dignidad del hombre:
El respeto del derecho de las personas a la vida privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del derecho internacional y nacional que conciernen a la protección de los derechos y a la reputación del otro, así como las leyes sobre la difamación, la calumnia, la injuria y la insinuación maliciosa, hacen parte integrante de las normas profesionales del periodista". Otros códigos éticos nacionales e internacionales coinciden con el citado anteriormente ["Code of Ethics for Journalists (US)", las Guías y Manuales publicados por Artículo 19, el Código de ética de La Asociación Nacional de Fotoperiodistas (NPPA) solo por ejemplificar algunos.
>> A evitar la difusión de imágenes o información que puedan poner en riesgo la privacidad e integridad de las manifestantes en marchas concentraciones o acciones del movimiento feminista ya que muchas de las carpetas de investigación abiertas en contra de activistas feministas están sustentadas en material visual de comunicadoras(es) y periodistas
>> A ser consientes de su influencia en la opinión pública. Thompson define el poder simbólico de los medios recurriendo a Bourdieu, como "la capacidad de intervenir en el curso de eventos, influir acciones de otros y crear acontecimientos mediante la producción y transmisión de formas simbólicas" (1998: 16).
>> Muchos de los medios tienden a centrarse en los aspectos más llamativos de una protesta, como enfrentamientos con la policía o la intervención hacia símbolos del poder político, les sugerimos abordar las causas subyacentes de la manifestación o enfocarse en darle voz a las demandas y exigencias de madres, familiares y víctimas de feminicidio, desaparición forzada, madres y colectivos de buscadoras o en las múltiples denuncias de violencia vicaría, etc. La violencia es tanta y lamentablemente son tantos los casos que necesitan ser visibilizados que podrían darle voz a mucha gente que no ha sido escuchada aún.
>> Evitar el sensacionalismo y la exageración ya que estos han sido utilizados por el gobierno para justificar la persecución política (la ola de carpetas de investigación creadas a partir de un perfil falso de FB a nombre de Ana Pérez, noviembre 2020) o el espionaje hacia grupos organizados que se identifican como contrapeso político (Archivos de la SEDENA filtrados por el colectivo de hacktivisdas Guacamaya, 29 de septiembre 2022)
>> A no abonar a la estigmatización de la protesta y la deshumanización de las manifestantes. (Asociarnos con grupos peligrosos y/o compararnos con nar_comen_udistas no es ético, ni objetivo y solo contribuye a que perdamos la credibilidad y confianza tanto del medio como de quien emite ese tipo de juicios)
>> Evitar omitir información relevante que contextualice la protesta o que muestre las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad. La cobertura negativa y sesgada puede influir en la percepción de la sociedad, generando apoyo a medidas represivas y criminalizadoras en lugar de enfocarse en difundir los motivos por los cuales salimos a manifestar nuestra inconformidad.
Por último queremos añadir que la capacidad de garantizar el anonimato anima a las personas a compartir información importante que, de otro modo, permanecería oculta y que las y los periodistas tienen la responsabilidad ética de proteger a sus fuentes y de no ponerlas en peligro. Es fundamental recordar que la labor de las personas defensoras de derechos humanos es esencial para la construcción de una sociedad justa y democrática. Su protección es responsabilidad de todas y todos
Okupa Cuba, Ciudad de México a 14 de Marzo del año 2025