22/04/2026
El hombre que no supo vivir entre paredes
Hace dos años llegó a nuestro albergue un hombre que vivió toda su vida en la calle. No sabía dormir en cama. No sabía comer a la mesa. No sabía pedir ayuda sin gritar.
Lo cuidamos. Le dimos pan caliente, un baño, una cama. Por unos días sonrió. Pero la calle le jalaba más fuerte que nuestras paredes. Un día se quejó con la policía: “me tienen secuestrado”. Y la policía, cumpliendo su trabajo, se lo llevó. Lo dejaron en la calle otra vez.
Yo les supliqué: “por favor no se lo lleven, aquí está seguro”. Pero la ley es la ley.
Hoy amaneció mu**to en la banqueta. Con Frío, Solo, Sin una cobija.
No escribo esto para culpar a nadie. Escribo para preguntarnos:
**¿Qué estamos haciendo como ciudad con los que no saben vivir entre cuatro paredes?**
¿Los arrestamos? ¿Los dejamos ir? ¿O los acompañamos hasta que aprendan que una cama no es una cárcel, es un abrazo?
No todos los que viven en la calle eligieron estar ahí. Algunos ya no saben vivir de otra forma. Y cuando la policía los “libera”, en realidad los condena.
Hoy murió uno. Mañana puede ser otro.
Si tu corazón se mueve con esto, no mires para otro lado. Apoya a tu albergue local. Habla con un policía. Abraza a alguien que duerme en la calle.
Porque ese hombre tenía nombre. Tenía historia. Y tenía derecho a morir con dignidad, no en el olvido.
Les hablo como ciudadana, como la que cada mañana sirve 30 desayunos a niños que no tienen nada.
Hace dos años ustedes respondieron a un reporte y se llevaron a un hombre de mi albergue. Él dijo que estaba secuestrado. Yo les dije que no, que estaba protegido. Pero ustedes hicieron su deber y lo dejaron ir.
Hoy ese hombre amaneció mu**to en la calle.
No les reclamo. Sé que ustedes actúan con el protocolo. Pero les pido que cuando vuelvan a encontrar a alguien en esa situación, recuerden que no todos los albergues son cárceles. Algunos son el único hogar que esa persona ha tenido en años.
Les pido que antes de “liberar” a alguien de un albergue, hablen con los encargados. Pregunten. Verifiquen. Porque esa persona puede no tener a nadie más que nosotros.
Nosotros los necesitamos como aliados, no como adversarios. Juntos podemos salvar vidas.
Gracias por su trabajo y por escucharme.
—Mabe , más de 24 años como fundadora y directora del Albergue mamá Benita
H. XVII Ayuntamiento de La Paz, BCS Milena Quiroga Romero Alejandro Patrón / El Reportero Urbano Víctor Manuel Castro Cosío Gobierno del Estado de BCS