11/05/2026
Todos recordamos esos marcos de fotos hechos con sopa de pasta, pegamento y pintura… ¿verdad? O aquellas tarjetas con las manos pintadas como flores que, de pequeños, les regalábamos a nuestras mamás.
Con el tiempo crecemos, nos convertimos en hombres y mujeres, y muchas veces dejamos atrás esos detalles. Los regalos cambian: una licuadora, una plancha o una comida en algún restaurante “caro”. Pero, a veces, entre tantas cosas, olvidamos que los gestos más sencillos suelen ser también los más profundamente humanos.
Hoy, las chicas y los chicos de El Arca de México nos recordaron justamente eso: que el verdadero valor de un regalo nace del amor y de la intención con la que se entrega.
En un momento lleno de alegría y significado, Omar, Lupita, Memo, Oliver, Pablo, Miguel, Juana, Ariadna, Blanca, Joela, Cuquis, Tavo, Alejandra, Pita, Checo y Ana entregaron el fruto de su trabajo, esfuerzo y creatividad: una servilleta hecha con dedicación para esa persona que ha acompañado sus vidas con cuidado y ternura; su mamá, madrina, hermana o cuidadora.
Cada servilleta representa horas de trabajo, paciencia y dedicación. Tal vez un 10, un 20 o un 100 por ciento de su esfuerzo. Pero para cada una y cada uno de ellos, representa también la totalidad del cariño que habita en su corazón cuando piensan en la palabra “mamá”.
Mamás de El Arca: gracias por su presencia constante, por sostener, acompañar y amar de tantas maneras distintas. Son mujeres admirables y un ejemplo de fortaleza, ternura y esperanza.
Felicidades...🤍