22/08/2026
¿Por qué esto del Cristianismo parece que funciona solo el domingo? (y a veces ni el domingo)
Porque cometemos el error de intentar vivir la vida de Jesús con las armas y fuerzas de antes.
Intentamos vencer el miedo controlando más;
el rechazo, demostrando más;
la lujuria, prometiendo con los dientes apretados que «ahora sí».
Eso no es cristianismo;
es solo fuerza de voluntad con un barniz religioso.
Miren lo que dice Pablo todavía en Gálatas:
Gálatas 5:16
Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.
Gálatas 5:22
En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad,
Gálatas 5:23
humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!
Presta atención a la palabra: Fruto.
No dice “actuación”.
Yo puedo comprar manzanas de plástico y amarrárselas con alambre a un árbol seco. ¿Quién se cree eso? Nadie. Pero ¿por qué entonces vivimos así?
Nos levantamos y decimos: «Hoy seré paciente Dalai»
(y te amarras la manzana plástica mientras maldices internamente en el tráfico).
Terminas agotado intentando aparentar por fuera
lo que no está ocurriendo por dentro.
Pero Pablo no dice:
«Produzcan fruto con todas sus fuerzas».
Dice:
dejen que el Espíritu los guíe.
Porque el fruto del Espíritu no nace de estar sudando para convertirte en quien quieres ser.
Lo produce el Espíritu.
Cerrar la llave no es apretar los dientes y gritar: «¡Ya no voy a pensar eso!».
Cerrar la llave significa reconocer la mentira,
quitarle autoridad
y caminar bajo la dirección del Espíritu o, en pocas palabras (porque no faltan los spuky puky arrabasaya) de acuerdo al mensaje de paz, perdón y propósito que Dios nos ha dado Cristo Jesús.