12/06/2026
Hoy no les voy a pedir ayuda para un solo gato.
Hoy les voy a hablar desde lo más profundo de mi corazón.
Llevamos días luchando por Blue. Días de hospitalización, estudios, medicamentos, alimento especial y la esperanza de verlo regresar a casa.
Mientras tanto, sigo cuidando a los demás gatos rescatados, algunos con necesidades especiales y ahora otro gatito que tiene úlceras en su boquita, ha bajado mucho de peso y apenas puede comer.
He intentado mantenerme fuerte. He hecho rifas, publicaciones, dinámicas y he agradecido cada peso que llega. Pero hoy necesito ser completamente honesta con ustedes.
Estoy AGOTADA .
Los gastos nos han rebasado y siento que estoy llegando al límite física, emocional y económicamente.
Tengo la presión por los cielos, un dolor de cabeza constante y la cara me hormiguea por el estrés y la preocupación.
A veces la gente ve una publicación y piensa que detrás hay una asociación grande, patrocinadores o personas ayudando. La realidad es muy distinta. Detrás de cada rescate hay una persona que también llora, que también tiene miedo, que también se desvela preguntándose cómo va a pagar la siguiente consulta, el siguiente costal de arena o el siguiente alimento especial.
Hoy quiero pedirles que por un momento se imaginen lo que sentirían si su perro o su gato estuviera hospitalizado y ustedes no tuvieran el dinero suficiente para ayudarlo. Imaginen verlo luchar por vivir, verlo enfermo, verlo esperar que ustedes lo ayuden y sentir que, aunque hacen todo lo posible, no alcanza.
Eso es lo que estoy viviendo.
Cada uno de estos gatos llegó a mí después de haber sido abandonado, ignorado o maltratado. Ellos no tienen a nadie más. No saben pedir ayuda. No saben explicar que les duele. Solo dependen de que alguien les tienda una mano.
Hoy esa mano la necesito yo.
Necesitamos reunir aproximadamente $5,000 pesos para cubrir los gastos más urgentes de Blue y de los demás gatitos. Tal vez para una sola persona sea mucho, pero entre muchos corazones puede convertirse en una oportunidad de vida.
Si puedes donar aunque sean $20 pesos, estarás haciendo mucho más de lo que imaginas. Y si no puedes apoyar económicamente, te pido de corazón que compartas esta publicación. A veces una sola compartida llega a la persona indicada.
No me avergüenza pedir ayuda. Me avergonzaría rendirme mientras ellos siguen luchando por vivir.
Gracias por leer hasta aquí, gracias a quienes han estado presentes y gracias a quienes decidan ayudarnos a seguir adelante.
Porque detrás de cada gato rescatado hay una historia.
Y detrás de esta publicación hay una mujer que hoy está haciendo todo lo posible por no derrumbarse. 🐾💔
"Siempre he pedido ayuda para ellos, pero hoy necesito reconocer que también yo estoy agotada. Llevo días sin dormir tranquila, preocupada por cómo salvar vidas cuando ya no sé de dónde sacar más recursos. No me duele pedir ayuda, me duele sentir que no estoy llegando a tiempo para quienes dependen de mí."