En el año 2002 nace la Asociación Hidalguense para la Protección de los Animales, A.C. (AHPAAC), conformada por un grupo de personas preocupadas por alto índice de animales domésticos en situación de calle víctimas de maltrato, abandono y actos de crueldad, siendo la primera asociación protectora de animales del Estado de Hidalgo. Del año 2002 al 2010 nuestro objeto social fue el “promover una cul
tura de respeto, protección y trato digno para cualquier forma de vida”, pero a lo largo de los años, nos dimos cuenta de que la sobrepoblación de animales en situación de calle no era si no la punta del iceberg de una problemática aun mayor, por lo que nos dimos a la tarea de investigar de la mano de un equipo multidisciplinario de expertos el problema a fondo, y en el año 2011 decidimos cambiar nuestro objeto social, siendo hasta la fecha: “disminuir los índices de violencia en la sociedad y mejorar la calidad de vida de grupos vulnerables, a través de programas de bienestar socio-animal y promover una cultura de tutela responsable de animales de compañía”, creando un modelo de atención basado en el “Bienestar Socio-Animal”. Convencidos de que el tema de bienestar y protección jurídica de los animales no humanos, no es un tema “animalista”, es un problema social, que debe ir mucho más allá de la compasión e incluso del más puro sentimiento de amor por los animales, es un tema complejo y multidisciplinar, que abarca diferentes áreas del quehacer humano. Se trabaja en los campos de la etología, la medicina veterinaria, la medicina humana, la biología, la antropología, la antrozoología, el derecho, el bienestar animal, la psicología social y la comparada, la criminología, la victimología, entre otros. Siendo nuestro fin último, una cultura de paz, a través de la prevención social de la violencia y la delincuencia, una vez, que todos: colectivos, organizaciones, gobiernos y sociedad en general comprendamos tanto los factores subyacentes del maltrato animal y su correlación con la violencia social, así como la forma de mejorar las condiciones de los animales y nuestra relación con ellos, desde la compresión de su mundo y de como ellos pueden mejorar el nuestro, desde el entendido, que para que alcancemos una verdadera cultura de paz es necesario que exista un solo bienestar: ambiental, animal, social e individual.