30/01/2026
Con el tarifazo en puerta y sabiendo que la decisión fue sólo política y a modo, la Encuesta de Satisfacción de Usuarios del Transporte Público es una decepción técnica y política, pero no es lo más importante de la discusión. La propia titular del IMEPLAN la desprecia, insistiendo en que ellos “no la hicieron” y que no es vinculante. Como diciendo: “qué importa si está mal hecha, si total, nadie la toma en cuenta”.
Si consideramos el contexto completo, la encuesta y su pobre defensa desnudan las formas de este gobierno: cerrar filas y mentir lo que sea necesario, en nombre del negocio. Empujar el tarifazo, empujar la tarjeta única y llenarse los bolsillos. Nada mejora para la gente ni la movilidad del Estado, pero eso es secundario ante sus egos y cuentas de banco.