14/02/2025
¡¡¡FELIZ VIDA DE LA AMISTAD!!!
La amistad es el tesoro más grande! Tiene su residencia en el espíritu y es un íntimo intercambio de experiencias vitales en el que cada una de las personas disfruta de la reciprocidad y el servicio mutuo; sin embargo también es lo más vulnerable. Los verdaderos amigos se ayudan entre sí a ser mejores, nos hacen sentir que realmente somos personas valiosas. A un amigo no se le busca para matar las horas sino para compartirlas. Cuando un amigo guarda silencio, nuestro corazón no deja de escuchar a su corazón, porque en la amistad, sin necesidad de palabras, todos los pensamientos, deseos y anhelos, nacen y se comparten en silenciosa alegría.
Un amigo es un ave que te ayuda a elevar el vuelo. El aire que te acaricia, la risa que contagia, la voz de la esperanza. Es el sol que no deja de brillar aunque le llegue el ocaso. El aliento que impulsa a seguir, la mano que te cobija cuando tu corazón desfallece, alguien que nunca ignora que lo necesitas y se siente cercano aún en la distancia.
Los oídos que están prestos para escucharte, el hombro que acoge tu llanto y los labios que brindan consuelo.
Al verdadero amigo le interesa tu alma y te valora, no conoce de orgullo ni soberbia, es guardián de tu fe y de tu historia.
Tiene el coraje de defenderte cuando de ti blasfeman, sabe de tus sueños y se engrandece con tus triunfos, sufre tu tristeza y goza tu alegría; siempre busca la manera de señalarte un error sin herirte.
Orienta, no reprocha; sugiere, no impone; comprende, no descalifica; escucha, no anula tu sentir; pide perdón, si se equivoca; confía, no duda. Un amigo no te utiliza, te protege. Siempre dice la verdad, te acepta como eres, te ayuda sin condiciones, interpreta tu silencio.
Un amigo puede ser la luz que resplandece en la más negra oscuridad del alma, pero también la sombra que te resguarda.
El que comparte su tiempo sin medida, albergando tus secretos con prudencia, convirtiéndose así en el mayor de los tesoros.
La amistad es el más noble de los sentimientos, crece al amparo del desinterés, se nutre dándose y florece en la comprensión; se ensancha en el ocaso de la vida, se engrandece al librar los azotes de la adversidad y encuentra su sitio junto al amor. Los lazos de amistad que tejemos a lo largo de nuestra vida, son los que darán sentido a nuestra existencia.
Un amigo fiel es una defensa sólida: el contacto de la mano y el sonido de la voz que sigue cantando en el alma para siempre.
GRACIAS AMIGOS POR ESTAR EN MI VIDA!!! FLORENCIA MARÓN