22/09/2026
ONU: EL DERECHO INTERNACIONAL PIERDE FUERZA CUANDO SE APLICA DE MANERA SELECTIVA
La Asamblea General de las Naciones Unidas inició un nuevo periodo de debates en medio de guerras prolongadas, desplazamientos masivos, desigualdad económica, crisis climática y una creciente competencia entre las principales potencias del mundo.
En su discurso ante la Asamblea, António Guterres advirtió que la humanidad enfrenta cuatro grandes pruebas relacionadas con la guerra, la desigualdad, el cambio climático y la inteligencia artificial. También insistió en reformar el Consejo de Seguridad y calificó como injustificable que África continúe sin representación permanente en uno de los organismos con mayor poder dentro del sistema internacional.
La crisis de la ONU no se explica únicamente por la falta de acuerdos. Su credibilidad también se debilita cuando las normas internacionales se utilizan para condenar a los adversarios, pero se relativizan cuando las violaciones son cometidas por aliados estratégicos. Mientras las potencias con derecho de veto puedan bloquear decisiones que afectan sus intereses, millones de personas seguirán descubriendo que la protección internacional depende más de la geopolítica que de los derechos.
Reformar a las Naciones Unidas no debería ser un ejercicio burocrático ni una promesa repetida en cada Asamblea General. Significa democratizar la toma de decisiones, aumentar la representación del Sur Global y construir mecanismos capaces de exigir responsabilidades incluso a los Estados más poderosos. El derecho internacional solo puede conservar su legitimidad cuando protege con la misma firmeza a todas las poblaciones, sin importar quién sea el agresor o qué alianzas existan detrás de él.