04/09/2026
PRONUNCIAMIENTO POR LA DEFENSA DEL TERRITORIO LA CONSERVACIÓN AMBIENTAL Y LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.
San Jerónimo Acazulco, pueblo originario de la Sierra, y su comunidad de Valle del Silencio, una ranchería con más de 90 años de historia y arraigo comunitario, se encuentran hoy ante una situación de despojo que pone en riesgo su territorio, su patrimonio biocultural y el futuro de sus habitantes.
Resulta especialmente preocupante que, mientras históricamente se ha reivindicado la defensa de la tierra y del territorio por parte de algunos sectores de San Pedro Atlapulco, actualmente se estén denunciando actividades de tala y apertura del cerro que afectan directamente el entorno natural y un asentamiento humano de población originaria.
No se trata de personas ajenas al territorio. Se trata de una comunidad con historia, identidad, arraigo y derechos que deben ser reconocidos y protegidos.
La defensa del territorio no puede ser selectiva. Defender la tierra implica también respetar a quienes la habitan, preservar los ecosistemas, proteger los recursos naturales y garantizar que cualquier diferencia territorial se resuelva por las vías legales, institucionales y comunitarias correspondientes.
Por ello, exigimos un alto inmediato a cualquier actividad que pueda representar afectaciones ambientales o destrucción del territorio, así como la intervención oportuna de las autoridades competentes para verificar los hechos, determinar responsabilidades y garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental y de los derechos de las comunidades originarias.
Asimismo, exhortamos a las autoridades municipales, estatales y federales a instalar mesas de diálogo intercomunitarias, con la participación de las comunidades involucradas y bajo principios de legalidad, respeto, transparencia y no violencia, a fin de atender y encauzar institucionalmente este conflicto histórico.
No podemos permitir que un conflicto heredado entre generaciones termine poniendo en riesgo los bosques, el territorio, la convivencia comunitaria y el futuro de nuestras niñas y niños.
Hoy más que nunca necesitamos entender que la defensa del territorio también significa defender la vida, la naturaleza, la identidad de los pueblos originarios y el Estado de derecho.
¡Alto a la destrucción ambiental!
¡Respeto al territorio y a las comunidades originarias!
¡Diálogo, legalidad y solución intercomunitaria!