05/03/2026
Fe que confía*
```Versículo del día
“Pero el Señor le había dicho a Abrán: ‘Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una nación grande. Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.’ Y Abrán se fue, tal y como el Señor le dijo.” — Génesis 12:1-4
Reflexión:
¿Alguna vez te has mudado de casa, de ciudad o de país? Si es así, sabes que no es fácil. Hay miedo, ansiedad, incertidumbre. Dejar atrás lo conocido para ir a lo desconocido puede ser aterrador.
Eso es justo lo que Dios le pidió a Abrán: que dejara su tierra, su gente, su familia… todo. Y sin embargo, el texto dice algo asombroso: “Abrán se fue.”
¿Por qué? Porque creyó en las promesas de Dios.
Dios le prometió hacerlo una gran nación, bendecirlo y usarlo como instrumento para bendecir a todas las familias de la tierra. No porque Abrán lo mereciera, sino por pura gracia.
Y esa promesa no quedó en el pasado. Se cumplió plenamente en Jesús. Por medio de Cristo, descendiente de Abrán, Dios bendijo a toda la humanidad. En lugar de la maldición que merecíamos por nuestro pecado, recibimos perdón y vida eterna.
Esa es la razón por la que hoy también podemos confiar. Tal vez tú también estás en una encrucijada. Tal vez Dios te está llamando a tomar una decisión difícil, o a dejar algo atrás. No siempre será claro el camino. Pero su gracia sí es clara. Y su promesa también: él camina contigo.
La fe no es cerrar los ojos y saltar al vacío. Es mirar a Jesús y caminar con él, aunque no veamos todo el camino por delante.
Oración:
Padre celestial, tú has cumplido tus promesas por medio de tu Hijo Jesús. Ayúdame a confiar en ti, a seguirte aun cuando no entienda todo, y a vivir cada día guiado por tu gracia. Amén.