08/10/2026
Una pluma de colibrí puede parecer oscura, pero cuando cambia el ángulo de la luz puede revelar intensos tonos verdes, rojos, azules o magenta. El secreto está en unas estructuras microscópicas llamadas melanosomas, ubicadas dentro de las diminutas bárbulas de la pluma. En los colibríes, estas estructuras tienen una forma especial y contienen pequeñas bolsas de aire que hacen que la luz se refleje de diferentes maneras. Así aparece ese brillo iridiscente que puede cambiar de color según cómo se observe.