05/01/2026
Cuidar la vida también es parte de la tradición
La carta a los Reyes magos en nuestras comunidades se ha vuelto una tradición llena de esperanza, deseos y alegría para las niñas y niños.
Sin embargo, algunas prácticas que se realizan con buena intención, como la liberación de globos de cantoya o globos con helio, pueden provocar daños graves al entorno natural y poner en riesgo la vida.
En esta época del año, los cerros y áreas naturales se encuentran en temporada de estiaje, con pasto seco y condiciones que facilitan la propagación de incendios. Un globo de cantoya, aunque parezca pequeño, utiliza fuego abierto y puede caer aún encendido, provocando incendios forestales que afectan a animales, plantas, viviendas y a las propias comunidades.
Por otro lado, los globos de helio no desaparecen: terminan cayendo como basura en cerros, cuerpos de agua o campos de cultivo. Sus restos pueden ser ingeridos por animales o causarles lesiones, además de contaminar el agua y el suelo que todas y todos necesitamos.
Una invitación desde el cuidado y la corresponsabilidad.
Como comunidad, podemos cuidar nuestras tradiciones y, al mismo tiempo, proteger la vida. Enseñar a niñas y niños que sus deseos no necesitan volar para ser escuchados es una oportunidad para fortalecer valores como el respeto, la responsabilidad y el amor por la naturaleza.
Por ello, les invitamos a:
• Evitar la liberación de globos de cantoya y globos con helio para la carta a los reyes magos.
• Buscar alternativas simbólicas y seguras para las cartas a los Reyes Magos, como:
o Colocarlas en un buzón comunitario.
o Guardarlas en casa en el árbol de navidad.
Celebrar de manera consciente es una forma de amor hacia nuestra comunidad, nuestro entorno y las futuras generaciones. Que esta temporada sea una oportunidad para renovar tradiciones sin poner en riesgo la vida, recordando que los mejores deseos son aquellos que se construyen con acciones responsables.