05/08/2026
Estamos tan acostumbrados a que todo en esta vida se acaba, tanto las relaciones, como la vida, los autos se desgastan; que nos resulta difícil imaginar un regalo que no pueda ser arrebatado. Pero en este verso vemos precisamente eso, el regalo de la salvación y la presencia de Dios, son cosas que no nos pueden ser arrebatadas, pero aquí hay algo que es indispensable entender: no es nuestro amor por Dios lo que nos guarda hasta el final, sino el amor inmutable de Dios por nosotros. No es nuestra fidelidad lo que nos mantiene firmes, es Su fidelidad hacia nosotros. Y no es porque lo merezcamos, es porque lo necesitamos.