Las barrancas de Cuernavaca son el paso de ríos permanentes y temporales, algunos cruzan la ciudad y se van uniendo poco a poco formando el río Apatlaco, afluente del Amacuzac en la zona sur del estado de Morelos. La presencia de estas barrancas, aunado a las corrientes de agua de los ríos y a la exuberante vegetación favorece un microclima agradable para los habitantes del área metropolitana de
Cuernavaca. La presencia de contaminantes en áreas céntricas origina un efecto invernadero (reflexión de radiación infrarroja por partículas sólidas suspendidas), lo que genera ondas de calor. Esto es muy fácil de comprobar, cuando nos alejamos de la presencia de las barrancas se observa un aumento de la temperatura por que existe una fuerte absorción de radiación solar, esto con la actual situación de Cuernavaca de reducción de áreas verdes, aumento de superficies pavimentadas para calles y avenidas que recorren la ciudad y además existen superficies menos accidentadas que reciben mayor insolación. Las barrancas de Cuernavaca tienen graves problemas de desarrollo urbano desde hace décadas...
En la capital muchas barrancas han desaparecido al ser rellenadas por la construcción de casas habitación y obras de infraestructura, trayendo como consecuencia el embate del desarrollo urbano anárquico, en que diversos asentamientos humanos regulares e irregulares que han invadido las zonas federales de las barrancas y las han utilizado para sus descargas de aguas negras, la mayor parte de estas sin tratar, así como para basureros de desechos domésticos y de la construcción. El crecimiento acelerado (5.1% anual) y desordenado de la metrópoli impone una enorme presión sobre los ecosistemas y los recursos hidrológicos; este desarrollo sin planeación y en la mayor parte fuera de la Ley, ha impactado seriamente los recursos naturales vitales que son nuestro orgullo y patrimonio, como el clima, el agua, la exuberante vegetación y el paisaje, que constituyen singulares valores y atractivos para la calidad de vida de los habitantes y visitantes de Cuernavaca. Bajo este contexto los pueblos tradicionales de Cuernavaca han sido los que mayor impacto han sufrido desde el punto de vista ambiental y social. Sin embargo, hay una conciencia de diversos sectores sobre la urgente necesidad de detener y revertir el deterioro de este preciado patrimonio natural y de desarrollar acciones para rescatar las barrancas de Cuernavaca.