06/04/2026
Desde sus primeros días de vida, los bebés lloran en francés, español inglés, totonaco, chino, alemán, zapoteco, catalán, huichol o cualquiera que sea la lengua materna ya que el llanto de apenas que nacemos lleva la impronta de su idioma, según un estudio publicado en la edición digital de 'Current Biology'.
El descubrimiento sugiere que los bebés captan elementos de lo que será su idioma materno ya en el vientre de su madre, mucho antes de sus primeros balbuceos.
"El hallazgo más espectacular de este estudio es que los neonatos humanos no sólo son capaces de reproducir distintos tonos cuando lloran, sino que prefieren las pautas sonoras típicas del idioma que han oído durante su vida fetal en el último trimestre de gestación", señala una de las autoras del estudio, Kathleen Wermke, de la universidad alemana de Würzburg.
Según Wermke, contrariamente a lo que indican las interpretaciones más ortodoxas, estos datos subrayan la importancia del llanto para el futuro desarrollo del lenguaje.
Hasta ahora, se había observado que los bebés pueden empezar a imitar vocales a partir de los tres meses. Pero si no empiezan antes es porque el aparato de fonación aún no está lo bastante desarrollado para articular sonidos, y no porque el cerebro no sea capaz de empezar a aprender el lenguaje. De ahí que los investigadores tuvieran la idea de estudiar el perfil melódico del llanto de recién nacidos para comprobar si ya refleja aspectos del lenguaje.
De tal manera que el simple tono de la voz materna, las pláticas y los cantos pueden ir instilando en el oído de sus bebés la forma en que entonarán su llanto al nacer y antes de soltar sus primeras palabras.
No será lo mismo una criatura que le cantan “ Rume negrita” , “Au claire de la lune” o “Nenemecuicatl” , los alcances tonales serán los mismos que tenga su llanto.
Es una maravilla el poder de la lengua de las maravillosas madres.
Fotografía
Preciosa modelo: Maia que justo hoy cumple 13 años.